En un comunicado, la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) mostró “su apoyo al pueblo de Odesa y su más sentido pésame a las familias de las víctimas”. La organización denunció que este de Odesa es el segundo ataque contra una zona protegida por la Convención de La Haya para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado en Ucrania. Además, hizo notar que a un centenar de kilómetros en la ciudad de Nikolaev también fue destruido el mismo día el Centro Cultural de Arte Popular y Educación Artística.
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En una evaluación preliminar en Odesa se han constatado daños en varios museos dentro del área urbana que es Patrimonio Mundial, incluidos el Museo Arqueológico, el Museo Marítimo y el Museo de Literatura. Todos ellos habían sido marcados por la UNESCO y las autoridades locales con el Escudo Azul, emblema distintivo de la Convención de La Haya para intentar así protegerlos gracias al amparo de la legalidad internacional. Estos museos ya habían recibido apoyo desde el comienzo del conflicto, especialmente con medidas urgentes de reparación, protección y digitalización.
Además, después del ataque, la UNESCO se entrevistó el jueves con los responsables de los sitios del Patrimonio Mundial para reafirmar su respaldo a la protección del centro histórico de Odesa y determinar cuáles son las necesidades urgentes de asistencia. La organización reiteró su llamamiento “para que cesen los ataques contra los bienes protegidos por instrumentos normativos internacionales ampliamente ratificados”. Avisó de que esta guerra representa “una amenaza cada vez mayor para la cultura ucraniana” y recordó que hasta la fecha ya se han verificado daños en 270 sitios culturales del país desde el comienzo de la invasión rusa el 24 de febrero de 2022.
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Rusia ha atacado cada noche desde el martes con misiles y drones instalaciones portuarias dedicadas a la exportación de cereales, en particular en Odesa, y otras infraestructuras de la industria agrícola ucraniana. En dos ocasiones ha justificado los bombardeos como una “represalia” por el ataque ucraniano del pasado lunes con drones acuáticos de superficie contra el puente de Kerch, que une la anexionada península ucraniana de Crimea con la Rusia continental.
Ucrania ha interpretado el ataque nocturno contra Odesa como una advertencia a Kiev tras suspender Rusia la víspera el acuerdo de exportación de grano a través del mar Negro, incluido desde el puerto de esta ciudad sureña.
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