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Tras su reunión con Donald Trump, el presidente Gustavo Petro añadió una “s” al final de la palabra “America” en el slogan de campaña del presidente de Estados Unidos: “Make America Great Again”. El debate sobre por qué se le da el nombre de un continente entero a un único país se aviva cada tanto. Sin embargo, las razones para esto son un poco más antiguas.
Algunos podrían decir que tiene que ver con que la palabra América esta justo en el nombre del país. Sin embargo, hay quienes se han molestado porque las personas del país que represente un tercio de la población y un cuarto de la tierra del continente utilicen esa palabra para referirse a sí mismos cuando América incluye a individuos desde Canadá hasta Chile.
Los Estados Unidos de América no siempre se llamaron así. De hecho, aunque en su Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776 se habla de “Los Estados Unidos de América”, este nombre no se utilizaba para referirse concretamente a la nación que conocemos hoy, sino que hablaba de una unión voluntaria entre los estados, mientras que las personas se identificaban no como estadounidenses, sino por el estado del que eran oriundos.
Le propuse a Donald Trump un cambio en la moda: ponerle una "S" a América.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 3, 2026
Parece que le gustó. Américas. pic.twitter.com/hdJbENRHZh
Aunque la palabra “América” estaba comenzando a sonar más entre la gente, su uso todavía no era amplio. De hecho, George Washington se refirió a la nación recién creada como “los Estados Unidos” o “la Unión”, sin que hubiera mención del nombre que se le dio al continente.
Tras la independencia, muchos empezaron a preguntarse por el nombre del país. “El nombre oficial del país era ‘los Estados Unidos de América’, pero esas diez sílabas no ruedan fácilmente por la lengua. “¿Se llamará siempre a la tierra ‘Estados Unidos’, y a su gente ‘hombres de Estados Unidos’?”, se quejaba el doctor Samuel Mitchill. Él deseaba una “apelación amplia y universal” y sugirió ‘Fredonia’. El poeta Philip Freneau, pensando en líneas parecidas, propuso ‘Columbia’“, escribió Daniel Imerwhar para Mother Jones.
Según Imerwhar, tanto la generación de Washington, como la de Mitchill, tenían presente que la palabra “América” también se utilizaba para describir a personas de otros países en el continente. De acuerdo con lo que escribió Abel G.M., el gentilicio de “Americano” ya se venía utilizando para referirse a aquellas personas con ascendencia europea pero que nacieron en el nuevo continente. Por ejemplo, portugués americano, español americano y británico americano. El término más que una nacionalidad, distinguía una “procedencia geográfica”.
Para Imerwhar, el tema del nombre es un poco más amplio, pues también estuvo la propuesta de llamar “Columbia” a los Estados Unidos, en un intento por desligarse de los británicos al adoptar el nombre de un explorador español que no llegó a esas costas y también se interpretaba como una forma de alinearse con los recién independizados estados latinoamericanos.
La tendencia de referirse a Estados Unidos como “America” se popularizó más adelante. “El término “americanos” para referirse a los los habitantes del nuevo país empezó a popularizarse, de hecho, gracias a los británicos que lucharon en contra de la independencia y que se referían a sus enemigos como “americanos” en su conjunto, ya que ellos no se habían dado un gentilicio propio. Además, la lengua inglesa no cuenta con el equivalente a “estadounidense” que sí tienen otros idiomas. Al lograr su independencia, estos simplemente adoptaron el nombre que otros les habían dado a la hora de establecer relaciones diplomáticas", escribió Abel G.M.
Sin embargo, para Imerwhar, fue hacia finales del siglo XIX y con la llegada del XX. “Fue la incursión de Estados Unidos en el colonialismo de ultramar lo que cambió las cosas. Tras librar una guerra contra España en 1898, Estados Unidos se anexionó no solo las colonias españolas de Filipinas, Puerto Rico y Guam, sino también las tierras no españolas de Hawái y Samoa Americana. Esta fue su orgullosa entrada al club imperial, y los antiguos nombres —República, Unión, Estados Unidos— ya no parecían apropiados. No era una república, no era una unión (lo que sugiere una adhesión voluntaria), e incluía colonias además de estados", escribió.
Se propusieron nuevos nombres como América Imperial, la Gran República, los Grandes Estados Unidos. Sin embargo, Estados Unidos de América ganó la contienda y, por ende, la abreviación para referirse a este país como “America” permaneció.
El primero en referirse a esta nación en público como “America” fue el presidente Theodore “Teddy” Roosevelt, quien popularizó frases “América la hermosa” (America the beautiful) y “Dios bendiga a América” (God bless America). Así, durante el siglo XX, el nuevo apodo de los Estados Unidos llegó para quedarse, aunque el debate sobre a quienes representa esa palabra sigue vivo.