12 Jun 2021 - 11:05 p. m.

Las barras bravas en las dictaduras del Cono Sur (II)

Presentamos la segunda parte de una serie de anécdotas sobre algunas dictaduras del Cono Sur y su relación con el fútbol. En 1979, Carlos Alberto de Godoy, conocido como el Negro Thompson y líder de la barra de Quilmes, fue designado por el gobierno para dirigir un operativo que impediría que en España 82 el mundo conociera lo que ocurría en la Argentina, tal y como se intentó en Argentina 78.

El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue. La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía. Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad.

Eduardo Galeano, 1995.

Comparte: