El Magazín Cultural

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14 Jun 2022 - 2:00 a. m.

Las cajitas mágicas de Olivier Assayas

Con “Irma Vep”, protagonizada por Alicia Vikander, el director francés se marca una vuelta al formato de serie.

Janina Pérez Arias

Olivier Assayas, director de la serie “Irma Vep”, y la actriz Alicia Vikander, su protagonista.
Olivier Assayas, director de la serie “Irma Vep”, y la actriz Alicia Vikander, su protagonista.
Foto: Vianney Le Caer/Invision/AP - Vianney Le Caer

Durante la reciente edición del Festival de Cannes, Olivier Assayas se escapó de la sala de edición.

Assayas pisó la arena de la playa del hotel Majestic y, entre risas, confesó que aquel momento de entrevista bajo un parasol con el mar a pocos metros de distancia era lo más parecido a unas vacaciones.

En 48 horas, el aclamado director francés tuvo que regresar a la sala de edición para seguir trabajando en los dos últimos capítulos de Irma Vep, de la cual se mostraron, a modo de estreno mundial, tres de sus ocho episodios en esta cita cinematográfica.

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Después de la miniserie Carlos (2010), sobre el terrorista de los años 70 Ilich Ramírez Sánchez (Carlos, el Chacal), con Irma Vep, protagonizada por Alicia Vikander, Assayas se apunta un retorno al formato de serie.

En un intento por resumir el entramado de Irma Vep”, se puede partir de René Vidal, un director francés (Vincent Macaigne) en plena producción de una nueva versión de una película que rodó hace unos años, la cual, a su vez, es una versión del clásico del cine mudo Les Vampires. La protagonista de ese filme es Mira (Alicia Vikander), estrella de Hollywood, un poco harta de la fama y las superproducciones, además herida por una reciente separación sentimental. Mira interpreta a Irma Vep.

La fascinación de Olivier Assayas hacia Les Vampires se centra, sobre todo, en la figura de Irma Vep (anagrama de la palabra vampiro), rol que encarnó la legendaria Musidora a principios del siglo XX.

Después de 26 años, el realizador francés desempolva, refresca, ensancha, profundiza y le da un nuevo formato a una de sus grandes obsesiones. En esta nueva versión para la televisión de Irma Vep, en la que participa un extraordinario elenco internacional, Assayas construye una especie de cajitas mágicas con metacine incluido, a lo que les suma muchas curiosidades y detalles, tal como el uso de fragmentos de aquel filme en cuestión protagonizado por Maggie Cheung, además de las autorreflexiones personales y profesionales. Eso sí, todo con una mezcla de frescura, humor y engañosa ligereza.

¿Por qué decidió incluir sus experiencias en la industria cinematográfica en la serie “Irma Vep”?

No era un plan incluir mis experiencias y vivencias como director. Cuando me planteé hacer esta serie quería más bien divertirme aplicando mi algoritmo personal, intentando que el resultado al menos tuviera un sentido. La forma de hacer cine y las películas han cambiado mucho, y cuando me senté a escribir esta nueva versión de Irma Vep, que a su vez está inspirada en mi película homónima de 1996, me di cuenta de que inevitablemente formaba parte de ella. Así que esta serie es mi remake, que a su vez ya era un remake del clásico del cine mudo Les Vampires (serial del cine mudo, dirigida por Louis Feuillade, 1915-1916).

También es parte de mi propia historia y me vi lidiando con ese hecho. No puedo negar que tuve una sensación extraña, porque me sentí arrastrado por mi propia narrativa. Además, cuando estábamos en plena grabación y veía cómo Vincent Macaigne interpretaba a René Vidal, se hizo más palpable que era casi una suplantación, muchas veces lo sentí muy cercano a la realidad.

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Han pasado casi tres décadas desde su primera versión protagonizada por Maggie Cheung, ¿podría desgranar el origen de su fascinación?

Aquella primera versión de Irma Vep era bastante básica. Tenía un VHS de Les Vampires, y nunca había visto toda la serie (que consta de 10 episodios), solo segmentos, pero cuando la pude ver por completo me maravilló y desde allí rondó la idea de hacer una película.

Siempre sentí fascinación hacia Irma Vep, ese personaje extraño y misterioso. Una mujer peligrosa enfundada en un catsuit (malla o mono ceñido de cuerpo entero), que se movía sigilosamente como una felina por los corredores y techos de los edificios de la ciudad.

Luego pasó una cosa muy extraña. Hace años estuve de jurado en la Mostra de Venecia y allí coincidí con Maggie Cheung (Deseando amar, 2046, Hero), quien ya era una superestrella en Hong Kong, pero poco conocida en Europa. Me enamoré a primera vista de ella (estuvieron casados desde 1998 hasta 2001), pero ni notó mi presencia. Como estaba involucrado en un proyecto con otros directores sobre un extranjero en París, pensé en Maggie para ese rol.

El proyecto en cuestión no prosperó, pero surgió el de hacer el remake de Les Vampires. La idea fue que ella fuese algo así como un ser de otro planeta para reforzar la confrontación entre Oriente y Occidente.

¿Por que escogió a Alicia Vikander para protagonizar la serie “Irma Vep”?

Me decanté por Alicia porque no iba a hacerlo nuevamente con Maggie por varias razones, una de ellas era que quería desmarcarme de toda conexión con los 90. Otra, que Maggie ya no actúa. La otra es que, para ser honestos, ya ni nos hablamos.

Para mí, Alicia era la mejor opción para encarnar el doble rol de Mira/Irma Vep. Nos une una estrecha amistad desde hace varios años, así como la obsesión y pasión que compartimos hacia el cine. Alicia es una mujer poderosa y fuerte que posee cierta candidez e inocencia, además de un sentido del humor bastante retorcido.

Al ser una actriz que ha hecho películas de grandes presupuestos, como Tomb Raider, de Roar Uthaug, además de mucho cine independiente, iba como anillo al dedo para esa parte de Mira, que es una actriz internacional que buscar volver a sus raíces y probar en otras cinematografías.

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No es la primera vez que hace televisión, pero, ¿a qué se debe que cada vez más haya directores de renombre que se embarcan en la producción de series?

Más allá de la cuestión del algoritmo en la industria del entretenimiento, tendríamos que hablar sobre los cineastas que aportan una identidad específica en su trabajo para las plataformas.

En mi caso, hacer esta serie supuso concederme tiempo y presupuesto. El tema del dinero nunca fue tocado en ninguna discusión de producción, algo muy diferente a cuando hago una película, eso sí, tenía que estar listo para el 6 de junio de este año, que fue la fecha fijada para el estreno que se había planificado hace dos años. Con orgullo puedo contar que concluí muy por debajo del presupuesto destinado para la serie.

Tuve toda la libertad narrativa y creativa para Irma Vep, lo que significa que para un director este nuevo espacio brinda la posibilidad de explorar, de reinventarse. Cuando tienes a disposición ocho horas para desarrollar una historia, puedes darte el lujo de aventurar, de tomar caminos que no considerarías si estuvieses haciendo una película. Allí radica la gran ventaja, pero el lado negativo es la carrera contra el plazo, que te somete a un ritmo frenético, sobre todo en la recta final.

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Actualmente tenemos una oferta inmensa de series, ¿cuál es el lugar de “Irma Vep” en ese panorama?

Pienso que su lugar viene dado por diferentes maneras, una de ellas ha sido el estreno mundial en el Festival de Cannes, y otro lo constituye la plataforma que me respalda, la cual me ha dado la libertad para hacer la serie que quería.

Además, veo a Irma Vep como un respaldo a mi filmografía, puede que me esté engañando a mí mismo, pero creo que en el futuro esta serie se mostrará en todas las retrospectivas de mis películas.

Por otra parte, la gente tiende a perderse en lo relacionado al formato. Durante la producción y realización de Irma Vep estaba plenamente consciente de que se trataba de una producción para HBO, es decir, para la televisión. Pero “televisión” es una palabra demasiado simple para definir exactamente cómo será vista esta serie, porque algunas personas la querrán ver en su celular, aunque espero sinceramente que no lo hagan.

Ya no se trata de pantalla grande vs. pantalla pequeña: hay muchas cosas más en el medio como home video, televisores grandes o proyectores con una calidad de sonido bastante decente. Claro, Irma Vep se ve mejor en una pantalla grande por la sencilla razón de que todo se ve mucho mejor en pantalla grande.

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