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Las hemerotecas: despojarse de las certezas

Más allá de ser una fuente de información, las hemerotecas podrían pensarse como una máquina del tiempo: por unas cuantas horas podemos descubrir cómo la sociedad se construyó y cuáles han sido los antecedentes de nuestro presente.

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Elena Chafyrtth
27 de enero de 2026 - 05:57 p. m.
La hemeroteca de la Biblioteca Luis Ángel Arango fue uno de los lugares en los que tres cuerpos, vestidos de collages del artista, se mueven con la clara intención de que los espacios se activen.
La hemeroteca de la Biblioteca Luis Ángel Arango fue uno de los lugares en los que tres cuerpos, vestidos de collages del artista, se mueven con la clara intención de que los espacios se activen.
Foto: Archivo particular

Hace siglos, el teólogo y filósofo danés Søren Kierkegaard aseguró: “La vida solo se puede entender hacia atrás, pero debe vivirse hacia adelante”. Por eso, una vez se cruzan las puertas de una hemeroteca, se tiene la posibilidad de viajar, no en una, sino en distintas épocas: hojas sueltas, periódicos y revistas literarias dan cuenta de aquellos que, a través de pensamientos e ideologías históricas, políticas, religiosas y literarias, registraron su tiempo.

En la hemeroteca de la Biblioteca Luis Ángel Arango reposan aproximadamente dos mil...

Por Elena Chafyrtth

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