27 Jul 2020 - 10:17 p. m.

Los aprietos amorosos y legales de Lope de Vega

Lope de Vega, escritor del Siglo de Oro español, tuvo varios romances por los que se enfrentó a señalamientos, penas y destierros. Sus comedias, cargadas de desamores y venganzas, parecen reflejos de su vida personal.

Monica Acebedo

Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635) fue uno de los autores más prolíficos del Siglo de Oro español. Dicen algunos de sus biógrafos que probablemente escribió entre 1.500 y 1.800 obras. Dentro de ese número, casi inverosímil, encontramos todo tipo de géneros literarios: poesía, novela, ensayo y, sobre todo, teatro. Escribió además un manual de creación dramaturga: Arte nuevo de hacer comedias, un maravilloso ensayo en verso que fue, inicialmente, un discurso en 1609 para la Academia de Madrid. El texto explica cómo el arte dramático se debe apartar de las formas tradicionales de hacer teatro y exponer criterios que confluyan en la vida cotidiana de la época. Precisamente, en sus obras los conceptos de justicia, moral, honor, amor y venganza se rezuman a través de personajes y situaciones que forman parte de una sociedad compleja, perpetrada por contextos monárquicos, políticos y religiosos que, por aquel entonces, padecen una profunda crisis al tiempo que, en cambio, florecen las artes.

Sus comedias de capa y espada con enredos de faldas, maridos celosos, infidelidades y duelos que propenden por la defensa del honor parecen ser proyecciones de su vida personal atravesada por múltiples escándalos amorosos, incluso cuando ya se había ordenado como sacerdote. El más famoso de todos ocurrió el 29 de diciembre de 1587, en el Corral de comedias de la Cruz en Madrid. Don Jerónimo Velásquez lo había denunciado por cuenta de unos libelos ofensivos; o, en jerga penal moderna: por injuria y calumnia. El denunciante era dueño y actor de una de las compañías más importantes de teatro de la época, que durante mucho tiempo le compraba a Lope varias de sus comedias. Sin embargo, los enredos amorosos del poeta y, tal vez sus celos, le costaron la ira de don Jerónimo, a quien las autoridades cortesanas terminaron por darle la razón; la pena impuesta a don Félix Lope de Vega fue: “Cuatro años de destierro de esta corte y cinco leguas: no le quebrante, so pena de serle doblado; y dos años de destierro del reino de Castilla, y no le quebrante, so pena de muerte”.

Comparte: