Como antesala al Carnaval de Barranquilla, hoy empieza, en esa misma ciudad, la Noche del Río, un festival que celebra al río Magdalena, que lo exalta y que busca preservar las manifestaciones artísticas que han ocurrido en sus orillas por muchos años. Grandes personalidades se han presentado en esa tarima, aquella que se instala al frente del Museo del Caribe, y otras tantas se sientan al frente, con sus sombreros y su actitud, para gozarse —porque así es— los ritmos pacíficos y caribeños que se escuchan y se ven. Que se sienten.
Los colores de los vestidos, la alegría de los cuerpos, la fuerza de la voz y de las caderas, la sonrisa en el rostro y la vida, la vida que se entrega sobre un escenario. Eso es lo que se va a ver hoy y mañana a orillas del río que atraviesa el espacio físico e histórico del país. Empezará, entonces, con un recorrido de día, a las 9 de la mañana. Distintos empresarios y personalidades destacadas viajarán por sus aguas y uno de los grupos, La Tambora, que también hará su presencia en la noche, les servirá de fondo con un canto a la arteria del Caribe.
Para los bailes habrá que esperar hasta mañana por la noche. Pero se realizarán, mientras tanto, otras actividades. Hoy, a las 5 de la tarde, será el lanzamiento del libro La tambora viva, una investigación sobre el proceso histórico y cultural de la formación de la Depresión Momposina, territorio importante de la región del Caribe que abarca partes de Bolívar, de Magdalena, de Sucre, de Córdoba y de Cesar. Ahí, en esa región, aparecieron un día aires que se volvieron tradición: la tambora, el berroche, la guacherna y el chandé. En el libro, editado por la Fundación Nueva Música, están descritos de manera precisa. En él también se habla de músicos y de cantadoras, de los viejos y de los jóvenes, de sus trayectorias y de sus características. Se incluyen las entrevistas que se les hizo y se traza un inventario de sus canciones. Mañana, las actividades serán distintas. Temprano, a las 8, se hará un foro sobre infraestructura portuaria y navegabilidad por el río Magdalena. Por la tarde, a las 4, habrá un taller de cantos y de ritmos pacíficos.
Entonces llegarán los cantos, la Noche del Río 2013: un homenaje a Dagoberto Leal, un agricultor que lideró por muchos años el grupo de Tambora de Altos del Rosario y permitió que continuara la tradición que ha existido durante casi tres siglos en el corazón del Caribe. Se hará gala de su legado, de su valor y de su importancia, ahora, para el cambio generacional de la música de tradición.
En su honor, se presentará ese grupo, Tambora de Altos del Rosario, junto con muchos otros cantadores que vienen de las diferentes regiones. Cantos entre lo Pagano y lo Divino, Álvaro Llerena, La Magdalena y La Voz de la Marimba, entre muchos otros, subirán las escalinatas instaladas frente al museo del Caribe, se pondrán la sonrisa en el rostro, sacarán la fuerza de su voz y la de sus caderas y entregarán la vida, su vida, sobre el escenario.