Publicidad

Los Hermanos Lebrón, este jueves y viernes en Bogotá

Puerto Rico y Nueva York fueron las primeras conquistas de esta reconocida agrupación.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Juan Carlos Piedrahíta B.
02 de junio de 2010 - 10:30 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Lograr que la salsa se escuchara con la misma sabrosura en un idioma distinto al español parecía poco viable. Sin embargo, incursionó en el panorama un colectivo llamado Hermanos Lebrón, que no solamente interpretó el género con otro acento, sino que puso la música latina en contacto con los oídos acostumbrados a deleitarse con los grandes compositores clásicos y con los estilos surgidos a partir del blues. El soul, el boogaloo y el R&B fueron, entonces, las más importantes fuentes de inspiración para este grupo, conformado por Pablo, José, Frankie y Carlos, todos ellos liderados por Ángel, el responsable del proyecto sonoro desde finales de la década de los 60.        

Puerto Rico es la cuna por excelencia de los Hermanos Lebrón, pero una gratitud especial los une a Nueva York, pues allí se acabaron de formar y allí consiguieron posicionar temas tan relevantes como I believe y  The Brooklyn Burns. En esta misma capital mundial, las canciones Pena y dolor, La temperatura, La envidia y la tumba,  Fe y La ley calaron en el gusto del público.

“Nosotros creamos un estilo muy particular en el que planteamos la necesidad de reflejar lo que nos estaba pasando a nosotros y a nuestro círculo de amigos, y volvimos todas esas canciones que ustedes conocen en historias y luego en himnos que la gente de todas partes, por fortuna, canta y repite con mucho cariño”, comenta Carlos Lebrón, quien tiene a su cargo la ejecución de los bongós y también realiza coros en la orquesta.

 Mucho antes de que el hip hop se convirtiera en la poesía urbana que marca la pauta en el comportamiento de los jóvenes en Occidente, Pablo Lebrón cambió la forma de ‘sonear’, y además de incluir en sus pregones declaraciones de amor y lamentos de desamor, le cantó a lo que pasaba en la ciudad, lo que hizo que cualquier urbe asumiera la letra como propia.

Los Hermanos Lebrón son unos veteranos y, gracias a la sabiduría que los caracteriza, tienen muy clara la renovación y desde hace varios años trabajan para no perder el control del sonido salsero. “Julián, mi hijo, ya es un percusionista destacado, y nosotros lo hemos llevado a varias giras en las que se ha robado el show con sus capacidades. Me parece, y mis hermanos me siguen la idea, que él manejará la nueva sangre de los Hermanos Lebrón”, comenta Carlos, a sus 57 años.

Más de cuatro décadas de sabor tiene este colectivo capaz de hacer de la salsa una propuesta insuperable para el melómano y deliciosa para el bailador.

 Jueves 3 de junio, a partir de las 8 p.m. Galería Café Libro. Carrera 11A Nº 93-72. Informes: 218 34 35 y 285 17 94. Viernes 4, a partir de las 8 p.m. Downtown Majestic. Calle 23 Nº 6-19. Informes y boletería: 5 93 63 00 y www.tuboleta.com

Por Juan Carlos Piedrahíta B.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.