Esta es la historia de un mujeriego. Uno de esos hombres guapos, inteligentes, empoderados de sí mismos cuya carrera, esta vez es la de fotógrafo, le ha asegurado un lugar privilegiado entre las más bellas. Un sujeto de esos que ha conquistado corazones, se ha divertido por unos meses con chicas que se mueren por él, pero de las que nunca se enamora, que juega por jugar y que sin ser propiamente un hombre malo ha pasado inadvertido ante el sufrimiento de las novias que ha llevado de su mano. Las mujeres derraman lágrimas, dejan de comer y hasta arruinan su vida profesional cuando las deja, pero él continúa en su carrera imparable por vivir la vida y defenderse del amor. Ese es Connor Mead, el protagonista de la película Los fantasmas de mis ex, que se estrena hoy en todos los teatros de Cine Colombia y que es interpretado por el actor consagrado ya en materia de comedias románticas, Matthew McConaughey.
Connor, el necio, tiene que asistir a la boda de su hermano Paul, una ceremonia que no hace más que exacerbar sus repulsiones por cualquier situación que se parezca al matrimonio. Sin saberlo, esa se convierte en la oportunidad de reencontrarse con Jenny, interpretada por la guapa Jennifer Garner, su amiga de la infancia y la única mujer que hasta ahora ha sido inmune a sus atributos seductores, y que por cierto se ha convertido con los años en una mujer extraordinariamente sexy e inteligente. “Al ver nuevamente a Jenny, Connor empieza a sentir algo”, comenta el director del filme Mark Waters.
Pero como si el mundo estuviera conspirando para que un verdadero remezón suceda en la vida de Connor, en medio de festejos y preparaciones, —todos casi echados a perder por sus comentarios salidos de tono en torno el matrimonio—, se le aparece el fantasma del tío Wayne, interpretado por Michael Douglas, ese hombre que lo entrenó para resistir el amor y que le ofreció desde niño un decálogo a seguir para gobernar a las mujeres. El tío regresará del más allá sólo para advertirle a Connor del destino solitario que se le avecina.
“La idea de utilizar fantasmas fue fantástica para introducir el concepto de viajar en el tiempo y eso le otorgó mucho potencial a la historia”, añade el director Waters.
Así como si se tratara del cuento Canción de Navidad, de Charles Dickens, Connor iniciará un viaje por su pasado, su presente y su futuro de mano de los fantasmas de sus ex novias, que además de acompañarlo por este divertido y a veces tortuoso viaje, le harán notar lo fatal que le ha resultado a algunas mujeres. Por su puesto, toda esta experiencia preparará el terreno en su corazón para que un amor escondido, el que sentía por Jeny, su amiga de siempre, salga a flote. Waters agrega: “Aquí hay un sujeto que no sabe que su existencia es vacía y necesita que alguien lo despierte. En ese aspecto, Los fantasmas de mis ex es más que una comedia romántica. Es una comedia romántica mágica. Si Connor tiene esperanzas de ser feliz en el futuro, necesitará revivir el pasado. Pero va a ser un viaje con obstáculos”, concluye Waters.