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Los perfiles de Londoño: breve historia del cinismo

Los aforismos de los cínicos han estimulado el pensamiento filosófico de una manera extraordinaria. Aquí repasamos algunos de sus mejores momentos.

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Julio César Londoño
20 de febrero de 2026 - 08:19 p. m.
Pintura de Diógenes el perro, atribuida a Giovan Battista Langetti.
Pintura de Diógenes el perro, atribuida a Giovan Battista Langetti.
Foto: Archivo particular

El cinismo puede entenderse de dos maneras: la primera es la desvergüenza ostentosa, la actitud del que se jacta de sus infamias, o que pretende justificarlas con excusas ridículas. La segunda es más interesante: es el valor de confesar nuestras debilidades para llamar la atención sobre nuestros instintos más ruines. Es una confesión entre humilde y provocadora. En este segundo sentido, el cinismo es un caso particular de la ironía, la figura que encierra un mensaje subliminal opuesto al mensaje explícito del texto (ejemplo: la humildad del...

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Helga66(40077)Hace 16 minutos
Esta es su mejor columna hasta la fecha. De enmarcar. Loado Londoño.
Tulio Claudio (70717)Hace 1 hora
Está muy largo este cinismo.
Tulio Claudio (70717)Hace 1 hora
A César lo que es de Julio y a Julio lo que es de Diógenes Laercio, el cínico..
Astrid Vallejo(60305)Hace 1 hora
Excelente columna
Watasabi(56195)Hace 2 horas
Ah, qué delicia estos textos. Voy a pegar muchos de esos aformismos en la pared de mi casa
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