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La Unesco aceptó este miércoles la solicitud de Ecuador, apoyado por Colombia, para ser incluido a la declaratoria del país para ser reconocido por sus "Músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico Sur". La organización había admitido a Colombia en este listado desde hace cinco años.
La decisión fue tomada por el comité intergubernamental para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, reunido en Windhoek (Namibia) hasta el 4 de diciembre.
"Recibimos con alegría fraterna la declaratoria de inscripción binacional de la manifestación cultural ‘Músicas de marimba, cantos y danzas tradicionales del Pacífico Sur de Colombia’ y de la provincia de Esmeraldas en Ecuador, en la Lista Representativa de Patrimonio cultural Inmaterial de la Humanidad en la que ya había sido inscrita a nombre de Colombia en noviembre de 2010", dice la ministra de cultura, Mariana Garcés Córdoba.
Este logro se suma al del pasado martes, en el cual la Unesco inscribió a la "Lista representativa de patrimonio cultural inmaterial a las músicas de vallenato tradicional".
La decisión tomada por la Unesco permite planear y ejecutar acciones conjuntas para promover la salvaguardia de la manifestación tanto en Colombia como en Ecuador. "Además se estimula la idea en el público de que Colombia y Ecuador son países hermanos, hechos con la misma fibra y la misma gente, mucho antes de que se fijaran las fronteras que hoy divide a ambos países en un mapa, pero que nunca los ha separado culturalmente", explica Alberto Escovar, director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, quien apoyó en Namibia la propuesta de Ecuador.
La organización destaca que la música de marimba, los cantos y bailes tradicionales son expresiones musicales que forman parte integrante del tejido social –familiar y comunitario– de la población descendiente de africanos asentada en la región del Pacífico Sur, así como en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas.
“Los hombres y mujeres de esta comunidad cantan relatos y poemas, acompañando sus interpretaciones con movimientos rítmicos del cuerpo, en diversos eventos de carácter ritual, religioso o festivo para celebrar la vida, rendir culto a los santos o despedirse de los difuntos”, sostuvo Unesco.
La música de marimba se toca con un xilófono de madera de palma, equipado con tubos resonadores de bambú, y se acompaña con sones de tambores y maracas. “Este elemento del patrimonio cultural inmaterial está profundamente arraigado en las familias, así como en las actividades de la vida diaria. Por eso, se considera que sus practicantes y depositarios son los miembros de la comunidad en su conjunto, sin distinción de sexo o edad”, precisa la organización.
Para Colombia este es el segundo bien que pasó el filtro de la Unesco en la capital namibia, donde elmartes se inscribió el vallenato en la Lista del Patrimonio Inmaterial que Requiere Medidas Urgentes de Salvaguarda. (Leer El manantial de la tradición Vallenata).
La Lista Representativa incluye también desde hace unas horas "La equitación clásica y la Escuela Española de Equitación de Viena"; la artesanía del cobre de Lahij, de Azerbaiyán; la Surova búlgara, fiesta popular de la región de Pernik; y los ritos y juegos del tiro de cuerda de Camboya, Filipinas, Corea del sur y Vietnam.
Manifestación patrimonial
Las Músicas de marimba y los cantos tradicionales del Pacífico Sur son una de las nueve manifestaciones que se encuentran inscritas en la Lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Como pasa en las comunidades afroamericanas de África o América, en el Pacífico Sur muchos aspectos de la vida tienen un sentido musical; la música define los grandes actos de la vida. Alrededor de la práctica musical se tejen relaciones sociales propias de la cotidianidad de las comunidades: quehacer doméstico colectivo, fiestas patronales y fiestas populares, lo que permite la conservación del saber ancestral por medio de la tradición oral.
También existe una estrecha relación con el proceso y manejo de recursos naturales para la elaboración de instrumentos, conocimiento liderado por sabedores y sabedoras naturales que conocen los ciclos de la naturaleza, de las plantas y animales, de los que obtienen los elementos que usan para construir dichos instrumentos.
En cuanto a los aires y ritmos del Pacífico, la palabra currulao empezó a escucharse desde los primeros bailes de cumbia en el Caribe. Luego del ritmo bambuco —palabra también de origen negro— derivaría el ritmo del currulao, que pasaría por Popayán para proyectarse hacia toda la zona andina, donde sufriría transformaciones en su instrumentación y en su sentido estético.
Tanto los cantos mortuorios como los cantos de arrullo y currulaos, a menudo interpretados por mujeres, tienen su raigambre en las antífonas de claro origen africano, que en algunos casos se consustancian con formas de los cantos europeos y los cantos indígenas en América, o desde el mismo suelo español, donde existían negros antes del descubrimiento europeo del Nuevo Mundo.
Estos son los lugares y las manifestaciones culturales que son patrimonio de la humanidad:
Sitios:
- El puerto, las fortalezas y el conjunto monumental de Cartagena,
- El Parque Nacional de Los Katíos (entre Chocó y Antioquia),
- El centro histórico de Santa Cruz de Mompox (Bolívar),
- El Parque Arqueológico de San Agustín (Huila),
- El Parque Arqueológico Nacional de Tierradentro (Cauca),
- El Santuario de Fauna y Flora de Malpelo (Pacífico)
- El paisaje cultural cafetero (Caldas, Quindío y Risaralda)
- El Carnaval de Barranquilla,
- El espacio cultural de San Basilio de Palenque,
- El Carnaval de Negros y Blancos,
- Las procesiones de Semana Santa en Popayán,
- El sistema normativo wayuu aplicado por el palabrero pütchipü’üi,
- Las músicas de marimba y los cantos tradicionales del Pacífico sur de Colombia,
- Los conocimientos tradicionales de los chamanes jaguares de Yuruparí
- La Fiesta de San Francisco de Asís en Quibdó