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Desde hace varias semanas, en la sección de opinión de la página web del programa radial La Hora de la Verdad, dirigido por el exministro Fernando Londoño Hoyos, está colgada una columna del reconocido escritor y nobel de literatura Mario Vargas Llosa. Los derechos para Colombia de los artículos de opinión del escritor peruano los tiene el diario El Colombiano, así que, en principio, el portal virtual de La Hora de la Verdad no podría reproducirlos libremente. Pero esto no es lo grave, lo grave es que el artículo que allí está publicado, aunque recoge algunas frases de Vargas Llosa dichas en entrevistas o en artículos publicados en El País de España, las adoba con añadidos, sobre todo insultos y exageraciones sobre los esposos Kirchner. El texto, grotesco en sí, había circulado en algunos portales argentinos, pero el que aparece en La Hora de la Verdad ha sufrido un añadido más, de tema colombiano, al final del escrito.
Lo que Vargas Llosa nunca escribió sobre Colombia, pero que la página dirigida por el exministro de Justicia añade, es lo siguiente: “Y lo grave de esta enseñanza, es que los colombianos con el flamante comunismo del siglo 21, encabezado por algunos desvergonzados colombianos, que le hacen el juego a las Farc, los llevarán al mismo estado de Argentina, Venezuela, esto sin inmutarnos, como no se inmutaron los argentinos ni los venezolanos, y cuando se den cuenta ya será tarde. Oremos por Colombia”. A continuación está la firma de Mario Vargas Losa y la ciudad donde habría escrito esta declaración sobre Colombia: Madrid (vea aquí el artículo tal como lo reproduce La Hora de la Verdad: http://www.lahoradelaverdad.com.co/opinion/si-lloro-por-ti-argentina.html).
Ya la última frase, “oremos por Colombia”, suena bastante rara en boca de Vargas Llosa, un agnóstico declarado, y despertó la incredulidad de algunos lectores. El Espectador se comunicó con Vargas Llosa en España y él confirmó que el texto está completamente manipulado y que el añadido colombiano le es completamente ajeno. En declaraciones a este diario, el nobel peruano dijo: “Jamás he escrito esa estupidez sobre Colombia. ¿Qué se puede hacer contra estas tergiversaciones y usurpaciones delictuosas? No es la primera vez que me ocurre. Desde que comenzó la gran revolución audiovisual de nuestro tiempo, que ha entusiasmado a tantos incautos, yo sentí una profunda desconfianza y sospeché que algo peligrosísimo podía resultar de ello para la información en particular y para la cultura en general. No sólo ha permitido que todos los analfabetos e imbéciles que hay en el mundo, que son innumerables, pasen a protagonizar hechos decisivos en el campo político y cultural, sino que una de las mayores conquistas de la libertad, que era el derecho a la identidad, va desapareciendo en esta confusión y behetría que he padecido, en carne propia, a través de esos textos fraudulentos”.
Son bien conocidas las inclinaciones políticas del doctor Fernando Londoño Hoyos, conspicuo integrante del partido Centro Democrático. Lo que no se sabía era que en La Hora de la Verdad se publicaran artículos de un premio nobel sin pagar derechos y además sin reproducir fielmente sus palabras, sino manipulándolas con cambios y añadidos. Más que La Hora de la Verdad, el portal, con estas publicaciones “delictuosas”, como dice el mismo Vargas Llosa, bien podría llamarse La Hora de la Verdad Manipulada. A veces a los grandes escritores les atribuyen textos tontos que no han escrito (pasa con Borges y con García Márquez), pero en general se trata de cursilerías poéticas sin trascendencia política. En este caso las declaraciones de Vargas Llosa serían un ataque directo, por ejemplo, al proceso de paz colombiano, y esto hace más grave la manipulación de la verdad.
Consultado sobre la publicación del artículo en su página, Fernando Londoño Hoyos respondió lo siguiente: “No voy a dar declaraciones. Yo tengo un programa de radio y allí digo todo lo que tengo por decir”.
En su momento, el colaborador de El Espectador, Hernán González Rodríguez, citó en su columna habitual el mencionado texto, aunque sin el párrafo que hace referencia a Colombia. Por razones editoriales hemos decidido despublicarla de nuestro sitio web.