El Magazín Cultural

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5 Jul 2021 - 2:00 a. m.

Mostar, la ciudad del Puente Viejo

Se cumplen treinta años de la separación de Eslovenia de la antigua Yugoslavia, que fue el antecedente de la Guerra de Bosnia y causó más de cien mil víctimas.
María Paula  Lizarazo

María Paula Lizarazo

Periodista de Amazonia y Ambiente
En 2004 se construyó una réplica del Puente Viejo de Mostar. Después de once años, se volvieron a unir las orillas del río Neretva.
En 2004 se construyó una réplica del Puente Viejo de Mostar. Después de once años, se volvieron a unir las orillas del río Neretva.
Foto: Getty Images

Las aguas del río Neretva son tan cristalinas que desde el Stari Most se alcanza a ver hasta la roca más profunda. Son las diecinueve horas de una tarde de verano en Mostar, Bosnia-Herzegovina. Desde el puente se escucha el llamado al iftar: la comida que ingieren los musulmanes cuando el Sol se pone durante el mes del ramadán. A la redonda hay por lo menos tres mezquitas y a lo lejos, un horizonte de montañas y verde, mucho verde. Los cantos que se emiten desde cada una de las mezquitas resuenan en un eco que decora el movimiento del río y la lenta difuminación del cielo.

Hace casi tres décadas este puente fue derrumbado por las fuerzas bosnias croatas. El Sitio de Mostar tuvo lugar en 1992 y 1993, en medio de la Guerra de Bosnia, que algunos relacionan con la muerte del dictador Josep Tito, primer ministro de Yugoslavia entre 1945 y 1980, que además se vio influenciada por lo que ocurría en la política internacional y las metamorfosis europeas.

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