
Cortesía
Yo llevaba el dron en mi espalda. Los demás se cargaron las carpas, la comida y la ropa. Hacía varios meses no subía una montaña, pero desde hace mucho soñaba con el nevado del Tolima. El objetivo principal era grabar un documental, así que también fue Sebastián, mi compañero. Cuando llegamos al Glaciar Kraus, comenzó lo duro. La gente cree que subir montañas es como caminar, pero no, además de caminar hay que saber respirar y hay que seguir a pesar del cansancio porque el ritmo es importante, el ritmo y el tiempo. No podíamos perder...
Por Laura Camila Arévalo Domínguez - Twitter: @lauracamilaad
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