“La muestra es un acto político porque le estamos diciendo a los espectadores que hay otra mirada a lo que muestran sesgadamente los medios de comunicación, que hay otra voz que puede ser escuchada”, dijo Alicia Herrera, la directora del proyecto. Para ella, las historias de los pueblos indígenas “van más allá de la noticia, el titular, la crónica roja o la quema de camiones” y como público “debemos estar abiertos a escucharlas”.
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Con una selección de más de 70 películas de artistas indígenas y no indígenas, y organizada por el Museo Chileno de Arte Precolombino y el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la edición número 14 del festival será gratuita y se celebrará de manera “online” debido al coronavirus. Entre las películas que se proyectarán hasta el próximo 7 de septiembre está la argentina Cuatro Lonkos, que repasa la vida de cuatro líderes indígenas asesinados por el Estado argentino durante la ocupación, a partir de 1878, de los territorios de la Pampa (centro) y Patagonia (sur) y en la que se estima que murieron más de 14.000 indígenas. También se exhibirá 1918 Chichil otlahuetz. Otoño rojo, un documental que repasa las principales epidemias que han sufrido los pueblos indígenas mexicanos, siendo la gripe H1N1, de 1918, la más letal hasta ahora.
Por parte de Chile, una de las principales apuestas es Amucha, una cinta de animación ambientada en el siglo XIV que ahonda en la cómplice relación entre un abuelo mapuche y su nieta. La muestra cinematográfica se estrena precisamente en plena escalada de tensión del conflicto mapuche que enfrenta desde hace décadas a miembros de este pueblo indígena -el más grande de Chile- con empresas agrícolas y forestales que explotan tierras consideradas ancestrales. En el marco de esta disputa son frecuentes los ataques incendiarios a maquinaria agrícola y predios, aunque en las últimas semanas se han registrado además ocupaciones de edificios municipales, marchas racistas y huelgas de hambre de presos mapuches.
Como la mayoría de los festivales organizados este año en el mundo, el principal desafío de la Muestra Cine+Video Indígena ha sido su organización en línea y la búsqueda de nuevos espectadores. ”Hay un limitante y es que la gente tiene que tener computador, internet, no en todas partes puede llegar buena señal, así que vamos a ganar un público, pero sabemos que vamos a perder otro”, apuntó la directora. Tras su proyección en Chile, se realizarán distintas exhibiciones “online” durante los meses de septiembre y noviembre en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y México.