Publicidad

Murió el escritor neerlandés Cees Nooteboom: lea uno de sus ensayos sobre arte

Capítulo de “El enigma de la luz. Un viaje en el arte”, libro de uno los escritores europeos más reconocidos que murió ayer y que fue publicado en Colombia con el sello editorial Debolsillo.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Cees Nooteboom * / Especial para El Espectador
12 de febrero de 2026 - 07:00 p. m.
Cees Nooteboom nació el 31 de julio de 1933 en La Haya, Países Bajos, y murió el 11 de febrero de 2026 en la isla española de Menorca. Recibió premios internacionales de literatura como el Ana Frank y el Formentor de las Letras. En “El enigma de la luz” se deja llevar por la imaginación y la fascinación por la belleza artística. A través de sus ojos contemplamos los estudios de la naturaleza de Leonardo da Vinci, los autorretratos de Rembrandt, los interiores de Vermeer, los paisajes de Bruegel, los rostros sin ojos de De Chirico o las soledades de Hopper. Y finalmente, sin apenas darnos cuenta, empezamos a ver los cuadros como si fueran personas.
Cees Nooteboom nació el 31 de julio de 1933 en La Haya, Países Bajos, y murió el 11 de febrero de 2026 en la isla española de Menorca. Recibió premios internacionales de literatura como el Ana Frank y el Formentor de las Letras. En “El enigma de la luz” se deja llevar por la imaginación y la fascinación por la belleza artística. A través de sus ojos contemplamos los estudios de la naturaleza de Leonardo da Vinci, los autorretratos de Rembrandt, los interiores de Vermeer, los paisajes de Bruegel, los rostros sin ojos de De Chirico o las soledades de Hopper. Y finalmente, sin apenas darnos cuenta, empezamos a ver los cuadros como si fueran personas.
Foto: EFE

Hay cosas que no pueden decirse sin más. Doble prohibición: la del pudor y la del tabú. Me encuentro en el Frick Museum de Nueva York frente a La lección de música interrumpida de Vermeer. Dos pensamientos cruzan por mi cabeza. El primero: el cuadro me obliga a adoptar el papel de voyeur, como sucede con las obras de Hopper. El segundo: debido al carácter intensamente holandés del cuadro (tan holandés como americano es Hopper), me embarga algo parecido a un sentimiento «nacional». En realidad eso sólo quiere decir que tengo más que ver con...

Por Cees Nooteboom * / Especial para El Espectador

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.