My way or the highway: un repaso del recuerdo

La obra cinematográfica dirigida por la directora colombo-italiana Silvia Lorenzini se estrena hoy en las salas de cine del país.

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REDACCIÓN CULTURA
08 de noviembre de 2018 - 02:33 p. m.
Giorgio Lorenzini vive actualmente en Panamá. Es miembro activo de un club de moteros. / Cortesía
Giorgio Lorenzini vive actualmente en Panamá. Es miembro activo de un club de moteros. / Cortesía
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Los diarios de motocicleta están plagados de anécdotas, de recuerdos que se entremezclan entre los días más austeros y los momentos más tortuosos. El júbilo de cumplir el objetivo, luego de miles de kilómetros recorridos, justifica el esfuerzo y el empeño de quienes se atreven a conocer el mundo de la manera más fidedigna posible, recorriendo carreteras, montañas y paraísos perdidos en los confines de cada territorio. 

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Giorgio Lorenzini, un genovés que resultó viviendo en Colombia en la década de 1960, mezcló sus conocimientos y pasiones y los demostró en la construcción de artefactos anfibios. Como buzo profesional e ingeniero mecánico, Lorenzini logró acomodar su vida de tal manera que pudo convivir cerca del agua y de las odiseas que esta pueden ofrecer a quienes se atreven a vivir entre su fuerza y su imponencia. Un barco, un topolino flotante y una casa flotante fueron las invenciones de este genovés que actualmente vive en Panamá y que ha logrado recorrer el planeta de extremo a extremo siempre apostándole a la aventura de viajar por agua y por tierra. 

Una de esas historias, específicamente la del viaje que realizó desde Colombia hasta el sur de Argentina a finales del siglo XX, es la que se relata en la película My Way or the Highway. Tras la separación de Silvia Lorenzini con su padre alrededor de 15 años, ambos pretenden reconstruir ese pasado que les habla de un momento compartido y de una relación que se evaporó con el paso del tiempo. La reunión de imágenes y relatos se presentan en una especie de collage que certifica la unión de padre e hija de antaño y que se confronta con un presente difuminado por la ausencia de ambos. Así, lo que la directora logra a través de esta película, es que su relato pretenda una resistencia al olvido y pueda acercarse a ese lazo sólido que se refleja años atrás.

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Esta obra cinematográfica es el primer largometraje documental de Siliva Lorenzini. Su estreno se dio el año pasado en el Festival Internacional de Cine de Cali. El resultado de toda la cinta fue posible gracias al estímulo de realización documental del Fondo de Desarrollo Cinematográfico de Colombia (2014) y al apoyo de coproducción de Señal Colombia.

La directora colombo-italiana reside actualmente en Santa Marta. Allí prepara su próxima película de ficción "Mujer de Agua Salada".

Por REDACCIÓN CULTURA

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