El Magazín Cultural

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4 Nov 2020 - 11:13 p. m.

Óscar Wilde: La tragedia del artista (II)

El próximo 30 de noviembre se cumplirán 120 años de la muerte de Óscar Wilde en París, luego de un final de vida trágico. El autor de “El retrato de Dorian Gray” y de “La importancia de llamarse Ernesto”, entre otras obras que deslumbraron a Europa y América en el Siglo XIX, falleció prácticamente de incógnito.
Fernando Araújo Vélez

Fernando Araújo Vélez

Editor de Cultura
Óscar Wilde le escribió cartas a lord Alfred Douglas  mientras estaba en prisión, haciendo y deshaciendo nudos de diversos tamaños en cuerdas de todos los grosores imaginables, pues en eso constituían parte de los trabajos forzados a los que lo habían condenado por “sodomía”.
Óscar Wilde le escribió cartas a lord Alfred Douglas mientras estaba en prisión, haciendo y deshaciendo nudos de diversos tamaños en cuerdas de todos los grosores imaginables, pues en eso constituían parte de los trabajos forzados a los que lo habían condenado por “sodomía”.
Foto: Ilustración: Nátaly Londoño Laura

Óscar Wilde comenzó a escribir su propia tragedia por el amor y con el amor. “Un beso puede causar la ruina de toda una vida”, había dicho y escrito cientos de veces. Un beso, un solo beso, el primero, lo llevó al segundo y al tercero, y todos aquellos besos lo llevaron a la pasión desbordada y a la ceguera, a la omnipotencia, a caminar sobre el suelo y a creer que no había en el mundo más que dos personas, él y su amante, y que ellos dos podrían contra el mundo y sus vanidades, contra los humanos y su mezquindad y sus deseos de poder y de aniquilar a todo aquel que se les atravesara. “Todo amor es terrible; todo amor es una tragedia”, dijo y escribió también. El suyo por lord Alfred Douglas fue su tragedia. El principio de su final y su final.

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Fernando Araújo Vélez

Por Fernando Araújo Vélez

De su paso por los diarios “La Prensa” y “El Tiempo”, El Espectador, del cual es editor de Cultura y de El Magazín, y las revistas “Cromos” y “Calle 22”, aprendió a observar y a comprender lo que significan las letras para una sociedad y a inventar una forma distinta de difundirlas.Faraujo@elespectador.com
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