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Palabras de un protagonista muy real

El ex congresista huilense Orlando Beltrán comenta esta cinta colombo-mexicana.

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Mónica Diago
22 de agosto de 2008 - 11:36 p. m.
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Antonio Merlano es un joven costeño, Orlando Beltrán es de Neiva. El primero es  actor, el segundo es un ex congresista que hace poco recuperó su libertad. No se conocen pero tienen algo en común, la realidad que padeció Beltrán durante seis años a manos de las Farc, se convirtió en  el libreto que interpretó Merlano en su debut como protagonista de una película.  Ambos asistieron el jueves al estreno de la película La Milagrosa, del director mexicano Rafa Lara. El actor, con la ansiedad de quien presenta su ópera prima; el congresista del Huila, con la zozobra del que revivirá momentos que preferiría olvidar.

Pasados 45 minutos, las expresiones de estos dos personajes son casi idénticas. Antonio (Eduardo en la cinta), un joven de clase alta secuestrado por la guerrilla colombiana, tiene un gesto de angustia en su rostro, al igual que Orlando Beltrán. La pantalla muestra a tres personas encadenadas en medio de la selva. “Fue inevitable conmoverme al ver esta imagen, porque parece calcada de la situación que yo viví, pero lo más triste es que es una réplica de lo que todavía están viviendo muchos secuestrados”, comenta Beltrán.

Y aunque no es crítico cinematográfico, y tampoco pretende serlo, el ex congresista elaboró su propia reseña sobre la película. “Es una historia conmovedora, que sirve para darle a conocer a la gente de la ciudad, las atrocidades de este conflicto. Es un esfuerzo muy valioso por hacer del cine algo más que un medio para el entretenimiento”.

Otra de las realidades que se ven reflejadas en la cinta, según Orlando Beltrán, es la percepción que tiene la guerrilla sobre los responsables de la guerra. “En cautiverio todo el tiempo nos decían que los políticos teníamos la culpa de la desigualdad social que se vivía en el país y también de la violencia, prácticamente nos teníamos merecida esa reclusión”.

Lo mismo dice Eduardo, mientras El Chino (comandante guerrillero) le dicta el discurso que debe grabar para que su familia lo vea en un video: “Papá, mamá, yo ya estoy muerto, ustedes me mataron el día en que dejaron de pagar el dinero que debían”.

Beltrán afirma que historias como La Milagrosa son las que deberían seguir realizándose en un país que cada vez, con más rigor, se moviliza en torno a causas como la liberación de los secuestrados. “Este tipo de documentos hacen que la gente se acuerde de la realidad nacional, y al mismo tiempo intente hacer algo por solucionar el problema, como las marchas por ejemplo”.

Después de revivir varios momentos difíciles del cautiverio, Orlando Beltrán comentó que le gustaría ver una cinta donde se mostraran las causas de la guerra. “La pobreza en la que viven muchos campesinos los obliga a escoger opciones de vida muy desafortunadas. Es eso en lo que se tiene que trabajar”.

Por Mónica Diago

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