
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Presentada por primera vez en París, Paper Music es una mezcla entre ópera, teatro, concierto de cine diseñada por el artista William Kentridge y el compositor Philip Miller. Este concierto cinematográfico, que combina varias películas animadas, antiguas y nuevas, creadas por este reconocido dibujante y acompañadas por música en vivo compuesta por Philip Miller. Las composiciones musicales son interpretadas por la cantante de ópera Joanna Dudley (Australia) y el pianista Vincenzo Pasquariello (Italia). Este trabajo burlesco y poético lleva al público a un viaje verdaderamente único y envolvente.
La agencia Nova Et Vetera en alianza con el Teatro Jorge Eliécer Gaitán y con el apoyo de Subgerencia Cultural del Banco de la República prensenta el próximo 3 de septiembre de 2019 en Bogotá, la obra "Paper Music"uno de los proyectos más recientes de la colaboración entre el artista visual William Kentridge, nacido en Johannesburgo, y su compatriota sudafricano Philip Miller.
En esta ocasión, el énfasis se da en la importancia de la palabra escrita como hilo conductor de la expresión artística, en como las letras evocan imágenes a medida que el lector se sumerge en su lectura, en como el proceso en sí implica un ritmo que se traduce musicalmente más allá de la memoria. El espectador se involucra directamente observar, entre otros elementos, las vicisitudes que se pueden vivir en la acción de leer; la necesidad de un ambiente apropiado, o la abstracción a la que es posible llegar mediante la lectura en condiciones adversas. Mediante su autorreflexión, Kentridge nos incita a enriquecer la propia cuando leemos o cuando las letras se escriben y se editan.
"En toda su obra, lo político y lo poético se entrelazan maravillosamente con el paisaje y la historia social de su lugar de nacimiento. Kentridge se refiere emotivamente a temas difíciles como la herencia del apartheid y el colonialismo, infundiendo también un trasfondo de humor y ensueño en sus obras, cuyo alcance se extiende hacia temas universales de representación artística, transitoriedad y memoria”, Lilian Tone, curadora y escritora de arte internacional.
En palabras propias de Kentridge, existe una estrecha conexión entre África y Latinoamérica, como experiencia cultural y política, refiriéndose a la situación de violencia que se ha vivido en ambos continentes, marcada por matanzas, la injusticia social, los desplazados, y la corrupción. Entre sus principales motivaciones al asumir el reto de desarrollar sus obras, de un modo u otro siempre está presente su afán por lanzar no solo un grito de protesta, sino también un llamado que incluso a veces se hace evidente de modo subconsciente, por la necesidad de defender a las víctimas y a los mas necesitados; como una manifestación y expresión de los principios que aprendió de su padre, quien actúo como defensor de varias víctimas del apartheid en Sudáfrica.
En concordancia con estos intereses múltiples, en el año 2014 vino a Bogotá, donde —paralelamente a la exhibición de Fortuna una retrospectiva organizada por el Museo de Arte Miguel Urrutia del Banco de la Republica— Kentridge presento Ubú y la Comisión de la Verdad como parte de la programación del Festival Internacional de Teatro de Bogotá.
Manteniendo una estrecha y constante relación con Colombia, recibió en su taller en Sudáfrica como artista residente al colombiano Mateo López (destacado artista bogotano egresado de la Universidad de los Andes y quien ha realizado numerosas muestras individuales, y su trabajo ha sido adquirido por renombradas colecciones como: MoMa NY, Cisneros Fontanals Art Foundation en Miami, Banco de la República, Biblioteca Luis Ángel Arango, entre otras), compartiendo con él todo su conocimiento generosamente en el marco de la iniciativa artística del Rolex Mentor and Protégé Arts, que reúne a consumados maestros con jóvenes artistas prometedores.