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29 Apr 2022 - 1:22 p. m.

Pedro Alonso muestra sus “entrañas” con la escritura, su faceta desconocida

Conocido mundialmente por su papel como “Berlín” en la serie televisiva “La Casa de Papel”, el actor español Pedro Alonso decidió mostrar “un trozo” de su “corazón”, de sus “entrañas”, con la escritura, su faceta menos conocida.

Jorge Gil Ángel- EFE

El éxito de "La Casa de Papel" convirtió a Alonso en una estrella global, pues "Berlín" es uno de los protagonistas de la serie y su desarrollo a lo largo de las cinco temporadas, en las que siempre está en el centro de las tensiones, lo han convertido en un personaje que genera amores y odios entre los aficionados.
El éxito de "La Casa de Papel" convirtió a Alonso en una estrella global, pues "Berlín" es uno de los protagonistas de la serie y su desarrollo a lo largo de las cinco temporadas, en las que siempre está en el centro de las tensiones, lo han convertido en un personaje que genera amores y odios entre los aficionados.
Foto: EFE/ Carlos Ortega

A la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), Alonso (Vigo, 1971) llegó de la mano de “El libro de Filipo” (Grijalbo), su primera obra publicada y la cual es, según dice, producto de unas regresiones en las que tuvo un “viaje brutal” a la Antigüedad, al Imperio Romano, y narra lo que vivió allí.

“Sé que suena un poco loco, pero lo cuento en el libro. Conozco a Tatiana Djordjevic, que es mi pareja y que entre otras cosas es hipnoterapeuta; me ofrece hacer unas regresiones, yo nunca las había hecho, y tengo un viaje brutal en la primera regresión”, asegura el actor.

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En ese viaje él era Filipo, un soldado romano que viaja a Oriente y que “se infiltra en un grupo rebelde”, cuyo líder Yilak “le cambia la vida”.

“Lo que yo he escrito es un evangelio apócrifo, de repente entré en ese terreno desde un lugar que me hizo verlo con otros ojos y darme cuenta de que yo estaba viendo un mundo que todos hemos recibido por nuestro acervo cultural religioso desde otro lugar. Entonces para mí eso es un shock. Yo le pongo palabras y lo escribo, el nombre de Yilak, que es el maestro, el mesías”, asegura.

Una faceta tardía

La escritura siempre ha hecho parte de la vida de Alonso, tanto así que cuando estudió arte dramático también empezó la carrera de periodista, que nunca terminó.

Como revela, el “impulso” de la escritura “siempre ha estado ahí” pero hubo momentos en los que lo intentó y se frenó porque, según dice, “lo hacía mal, francamente mal”.

“Creo que porque ponía demasiadas ideas, era denso, no respiraba. Recuerdo vagamente un momento en que dije: no me toca en esta vida. Pero hace siete años, después de varios años meditando mucho, sobre todo pintando mucho, abrí un archivo”, manifiesta.

En ese documento empezó a escribir y luego de tres años de plasmar sus ideas allí llegó al final.

“Lo imprimí, tenía 570 páginas, se las pasé a un amigo escritor, con mucho talento, y me dijo: ‘Pedro, esto es un libro’. Le dije ‘bueno, lo tendría que editar, ¿no?’ y dice: ‘no, no, no, así’. Y me impactó, lo leí y sí es verdad que ahí encontré mi voz narrativa. Pero era tan privado, tan expuesto, no solo para mí sino para gente de mi entorno más íntimo, de mi entorno profesional, que no tuve el coraje de publicarlo”, detalla.

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La escritura se ha mantenido viva desde entonces en la vida de Alonso, que dice que su siguiente proyecto es un documental que producirá en América Latina y que “tiene un punto de conexión con ‘El libro de Filipo’”.

“Si hablásemos en términos mitológicos, el documental que haremos es ‘La Odisea’, la historia de un viaje por lugares que son más de lo que parecen para volver a casa, pero la casa no entendida como un espacio físico sino un espacio en el que tú te conectas con quien realmente eres. Vamos a grabar ‘La Odisea’”, expresa.

“Nadie me preparó”

El éxito de “La Casa de Papel” convirtió a Alonso en una estrella global, pues “Berlín” es uno de los protagonistas de la serie y su desarrollo a lo largo de las cinco temporadas, en las que siempre está en el centro de las tensiones, lo han convertido en un personaje que genera amores y odios entre los aficionados.

“Nadie te puede preparar para algunas cosas que te vienen en la vida (...) Nadie me preparó para un momento con un movimiento energético de este calibre, porque claro, yo era un actor de clase media intentando sobrevivir en la profesión”, relata.

Justamente dice que “seguir vivo ‘actoralmente’” le parecía un milagro y llegó la popular serie, que se vio en todo el mundo por Netflix: “de pronto un día se abre el telón y estás viajando por el espacio”.

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“Yo pasé dos años negándolo. Me decían: ‘¿qué tal el fenómeno de ‘La Casa de Papel?’, y yo decía no, ya veremos. Pero ahora han pasado cuatro años y pico y sí es verdad que se nos ha movido el barco muy fuerte. Yo intento recibirlo de una forma muy agradecida pero eso implica trabajarlo, la exposición mediática a ese nivel es muy paradójica y creo que es una gran prueba”, manifiesta.

Y es que a pesar de que la serie ya terminó, el seguirá vinculado a ella porque protagonizará el ‘spin off’ “Berlín”, que ya “está en marcha en términos de escritura” y lo hará después de terminar el documental que apenas va a empezar.

“Me consta que nace de ‘La Casa de Papel’ pero están trabajando para que tenga una configuración propia (...) Hemos llegado hasta aquí, a estas alturas he hecho varias vidas del personaje, una parte más oscura al principio, una parte más luminosa en el medio, una parte más ambivalente al final y ahora vamos a hacer algo que no es exactamente lo mismo”, asegura.

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