Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Cerati no tiene ángel de la guarda, sino un superhéroe que lo respalda. Se llama Supercerebro y, según dice, se parece mucho a Supermán, aunque es un poco más modesto, no es invencible y las pocas cosas que lo vulneran todavía no han sido creadas. Esta invención de Gustavo Cerati lo ha acompañado desde la infancia, estuvo con él cuando convertía los palos de escoba en guitarras, aportó su magia para gestar proyectos vanguardistas como Colores Santos junto a Daniel Melero y Once episodios sinfónicos, y le dio su opinión al momento de unirse en 1982 al bajista Héctor Zeta Bosio y al baterista Charly Alberti para darle vida a Los Estereotipos, trío que después se transformó en Soda Stereo. Hoy, cuando el artista argentino tuvo que interrumpir su gira Fuerza Natural por problemas con su salud, Supercerebro debe estar ahí, a su lado.
Muchos rumores ha suscitado su enfermedad que fue diagnosticada como una isquemia transitoria cerebral, causada por la llegada irregular de oxígeno y sangre al cerebro. Pocas horas antes de sentirse mal, de ver mermada su habla y sus capacidades motrices, Cerati había conquistado el público de Venezuela y esa plaza era tan sólo una de todas las que se rindieron cuando el argentino apareció en escena transitando por los temas de su más reciente álbum, pero haciéndole un guiño a la memoria con canciones de antaño que tienen a Soda Stereo en un lugar de privilegio después de varios años de disolución de la banda.
“Muchas veces me encuentro con taxistas que me dicen: ‘Qué buena esa música que hacía Soda Stereo, yo me quedé ahí’. Pienso que cada uno toma esa decisión y yo no me puedo quedar ahí”, comentó de manera informal Cerati la semana pasada cuando se presentó en el coliseo El Campín en Bogotá. Tal vez el mérito del artista, que de acuerdo con el diagnóstico médico padecerá por el resto de sus días problemas para hablar y dificultades para desplazarse, es que creció con su público. Él logró conquistar a los adolescentes durante las últimas dos décadas del siglo XX con álbumes conceptuales como Canción animal, Ruido blanco, Nada personal y Sueño Stereo, pero ratificó su condición de artista de culto con propuestas maduras que le han significado aplausos de los auditorios más diversos.
Hoy, Cerati no atraviesa por su mejor momento. Desde el domingo está interno en el centro médico La Trinidad, de Caracas, y de la sección de cuidados intensivos va a la habitación 23-18 y ese recorrido se ha repetido varias veces por día. La intervención quirúrgica que le practicaron salió bien, pero el proceso de recuperación es lento y eso da pie a las especulaciones. Su estado es crítico, pero con su Fuerza Natural, sus ganas de seguir adelante y la ayuda de su superhéroe exclusivo volverá a los escenarios como lo que es, un grande.