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Los planos y dibujos del arquitecto Rogelio Salmona que no han sido declarados Patrimonio Cultural, los carnavales y festivales regionales que no tienen mucha visibilidad en el país y todas aquellas obras y monumentos que no gozan de la protección del Estado, podrán tener a partir de ahora apoyo, conservación y realización.
La ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno, anunció en el Teatro Colón los beneficios que obtendrán tanto los bienes que conforman el Patrimonio Cultural como las empresas privadas que quieran contribuir a preservarlos, gracias a la reforma de la Ley General de Cultura.
“El Estado no está delegando su responsabilidad de salvaguardar las manifestaciones culturales y los inmuebles que sean declarados de interés cultural, lo que se pretende es vincular a las entidades privadas para que se generen más recursos que sirvan para conservar muchas más obras y festivales”, afirmó la Ministra.
La Ley de Cine es un buen ejemplo de lo que puede lograrse gracias a la unión del Estado y la empresa privada. En sólo cuatro años, 29 producciones de cortometraje y largometraje han recibido inversiones de la empresa privada a través del beneficio tributario que promueve la ley.
Gracias a esta reforma, el cuidado de los inmuebles declarados de interés cultural se integrará a los planes de ordenamiento territorial de los municipios. De esta forma, cada región podrá ejercer mayor control sobre los monumentos, construcciones e inmuebles que sean declarados Patrimonio Cultural de la Nación.
El beneficio más grande es para las expresiones culturales carentes de espacios de divulgación, pues en adelante sus promotores podrán gestionar con mayor facilidad recursos económicos que sirvan para darlas a conocer. La utilización de los beneficios que trae la ley depende de la capacidad que tengan los gestores culturales para conseguir el apoyo de la empresa privada.