29 Jun 2021 - 2:00 a. m.

Roberto Ovelar: “A los futbolistas nos prefieren callados”

En entrevista para El Espectador, el futbolista paraguayo habla del derecho que tienen los jugadores para manifestarse sobre las realidades sociales de los países en los que juegan. Actualmente milita en Deportivo Municipal de Perú.

El episodio es reciente. Cristiano Ronaldo asiste a una conferencia de prensa y retira un par de botellas de gaseosa. “Agua. Coca-Cola no”, dijo el capitán de la selección de Portugal tras el juego en el que esa selección derrotó 3-0 a Hungría en un partido de la Eurocopa 2021.

Al hecho le siguieron, además de memes, algunos cálculos. El precio de las acciones de Coca-Cola pasó de US$56,10 a US$55,2. “Una caída del 1,6 %, lo que implicó que el valor en el mercado del gigante de las bebidas cayera de US$242.000 millones a US$238.000 millones. Esto es, casi US$4.000 millones menos”, informó la BBC.

Además, la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (Uefa) les recordó a los equipos participantes “que las colaboraciones son fundamentales para la realización del torneo y para garantizar el desarrollo del fútbol en toda Europa, también para los jóvenes y las mujeres”. El director del torneo, Martin Kallen, habló de multas y sanciones para las selecciones que incumplieran los compromisos.

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A este lado del océano un periodista, al que presentan como “analista”, muy molesto, utilizó su espacio radial para regañar al portugués. “Él se tiene que sentar ahí frente a los patrocinadores. Al margen de lo deportivo está lo económico. Es increíble la inmadurez de estos chicos (…) calladitos se ven más bonitos. Dedíquense a jugar, que es lo que realmente saben. Jueguen. No más”, dijo el señor.

Esta postura la comparten otros “analistas” deportivos con este caso de Coca-Cola, pero también con otros como el paro nacional, los políticos, la política, los abusos de las autoridades, entre otros. Les incomoda que los futbolistas opinen sobre las complejidades que afectan a los ciudadanos de los países en los que juegan fútbol. “Zapatero a tus zapatos”, repiten sin pudor.

Y llegó el paro. Y entonces a algunos, que no son pocos, se les cayó la careta. Y prefirieron ponerse a contar buses averiados, estaciones vandalizadas y fachadas de bancos pintoreteadas, antes que hacer algún esfuerzo por entender la complejidad del estallido social.

Y entonces algunos usaron sus micrófonos para repetir sin pudor ni vergüenza que el fútbol no debía ser utilizado para hacer política. Que el derecho al trabajo digno estaba siendo vulnerado por unos pocos y que el fútbol, el bendito fútbol, había sido “secuestrado”. Y que entonces tocaba seguir dándole patadas a la pelota porque esa era la forma de reactivar las economías.

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Y pasó. La pelota se siguió pateando mientras los gases y las balas impactaban el piso o el pecho de los manifestantes o de algún músico. Y el continente entero supo que en Colombia se podía cerrar un estadio para jugar a la pelota mientras sonaban las bombas aturdidoras.

Y fue un escándalo. Y se cerraron los estadios, se cancelaron partidos, ligas y copas. La Copa. Pero el escándalo pasó y el espectáculo continuó. Y ellos, mientras tanto, insistían en que los futbolistas que se negaban a jugar por cuenta de la difícil situación social eran, en realidad, “idiotas útiles”.

Y también habrá que recordar en estas líneas que dos de esos goles el Búfalo se los marcó a Nacional en la final de la Superliga 2018 cuando jugaba para Millonarios. Por eso, en principio, esta entrevista tiene una carga de dolor futbolero, pero siempre será mejor recurrir a la vivencia del dolor, como decía Freud, para explorar a ese personaje que además me genera admiración. Y habrá que recordar que el primero de esos goles lo marcó con la izquierda.

Y habrá que mirar al pasado para entender el presente. Y decir que, como a muchos futbolistas, de niño le tocó jugar a ser adulto y trabajar en labores del campo y vender lotería para ayudar a comprar el pan, pero además le tocó intentar entender por qué su papá, Leonardo Ovelar, tenía que pagar escondederos de a peso en Curuguaty para que las balas del dictador Alfredo Stroessner no lo impactaran. Para entonces Dios o la Iglesia o Dios y la Iglesia estaban pendientes de los fieles que araban en el mar. Como se vive se juega.

¿Por qué defiende ese derecho que también tienen los futbolistas para hablar política y otros temas que afectan las sociedades en las que juegan?

Ese es un derecho de todo ser humano, y el futbolista es un ser humano más. Sucede que no somos iguales ante la ley, existen miles de maneras de mantenernos callados, nos prefieran así, pues así solo somos transporte de marcas en nuestras camisetas.

¿Por qué cree que es poco frecuente que los futbolistas se manifiesten sobre lo que pasa en las sociedades?

Porque la posición del futbolista en el mundo del fútbol es frágil, y el poder de los empresarios del fútbol, inmenso. Existen presiones sutiles y explícitas para que nos mantengamos en el molde.

¿Por qué cree que es importante que los ciudadanos conozcan la historia del país en el que viven? Usted insiste mucho en eso.

Porque nada nunca es nuevo, siempre todo se repite, los ladrones y explotadores de hoy engendraron a los ladrones y explotadores de ayer, todos los días nos presentan estos hechos como si hubieran nacido ayer, si ya los conocemos, los leemos, los estudiamos estamos dando un gran paso para que ya no nos jodan.

¿Por qué su escritor de cabecera es Eduardo Galeano?

Tiene el talento de lograr hacer visible con lenguaje sencillo lo que nos es escondido desde hace siglos. Para mí es un maestro. Es una pena que no lo pude conocer, pero felizmente sus escritos no mueren.

¿Qué fue lo que pasó en Colombia para que justo en este país haya incorporado a su vida el hábito de la lectura?

Cuando llegué a Barranquilla conocí a un hincha del Júnior que me obsequió un libro del cual hablábamos bastante. Luego empezamos a frecuentar librerías donde tomábamos café y conversábamos con otros lectores que iban seguido, sobre todo adultos mayores. Desde ese entonces formamos una relación de amistad y nos encantaban los debates. Lamentablemente a ese amigo el COVID-19 le arrebató la vida, pero a mí me ha dejado un gran recuerdo y el buen hábito de la lectura.

Vivió varios años en Colombia. ¿Qué concepto se formó de los políticos y la política?

La política debe ser el vehículo para servir. En Colombia noté que, por el contrario, la mayoría de los políticos llegan a ella para servirse a sí mismos. Eso es algo que debe cambiar y que a la larga no es sostenible, y hoy vemos las consecuencias.

Trina apoyando la movilización popular en Bolivia, Perú, Paraguay y ahora Colombia. ¿Cuál es la importancia de movilizarse?

Es importante la movilización popular, pues es un recurso genuino y de expresión popular alternativo al voto, sucede que los políticos electos traicionan el mandato del voto y lo que le queda al pueblo es el poderoso recurso de la protesta y la lucha.

No estuvo de acuerdo con que privados compraran vacunas contra el COVID-19. ¿Por qué?

La salud y la vida son los bienes más importantes de cada ser humano. El contrato social entre un Estado y sus asociados debe privilegiarlas. Dejar en manos privadas el acceso a las vacunas es privatizar un derecho, imponerle un intermediario con fines de lucro, y esa receta en salud no la considero recomendable.

¿Se considera un futbolista de izquierda?

El término izquierda nació durante la Revolución Francesa. En el Parlamento estaban sentados quienes se oponían a la autocracia y el oprobio que esto generaba; por lo tanto, me siento hacia el lado izquierdo.

En redes cuenta que está estudiando filosofía moderna. ¿Por qué le es útil la filosofía?

Porque ayuda a pensar, quien no piensa y no hace esfuerzo en mejorar su pensamiento es fácilmente dominable, quien lee puede ayudar a los demás a pensar por sí mismos.

¿Estudió una carrera universitaria?

Actualmente tengo el título de director técnico, tengo una especialización en gerenciamiento deportivo y ahora estoy siguiendo psicología.

¿En el fútbol se discrimina a los gais?

No he sido testigo de alguna escena sobre eso, pero de que pasa o haya pasado no me extrañaría por la sociedad en la que estamos. Es un tema tabú del que no se quiere hablar, existe mucho bullying, muchos por vergüenza y miedo prefieren callar.

¿Por qué hace esa diferenciación entre ídolo y referente? ¿No tiene ídolos en el fútbol o la vida?

Un ídolo en el fútbol podría ser alguien que tiene habilidades futbolísticas descollantes, deslumbrantes; un referente es alguien que tiene la capacidad de inspirar a la gente, de ayudar a que la gente abra sus ojos, que haga del campo de fútbol ese reducto donde se transmiten los valores de solidaridad, compañerismo, disciplina y esfuerzo.

¿Qué lecturas o documentales recomienda para repasar la historia de Paraguay?

Recomiendo leer a Augusto Roa Bastos, a Rafael Barret, ellos retrataron el sufrimiento de mi pueblo y también la ignominia de la bota de los injustos.

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