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Santy Monarca: “Que tengamos piel delicada no nos hace menos que nadie”

Santiago Vargas vive con una condición llamada comúnmente “Piel de mariposa”. Pero en lugar de enfocarse en las limitaciones que esto le ha provocado, trabaja todos los días para lograr su sueño de volverse un referente de la música en el mundo.

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Micaela Chiliquinga
16 de febrero de 2026 - 02:00 p. m.
Santy Monarca escogió este nombre artístico inspirado en la mariposa monarca, la más famosa de su especie.
Santy Monarca escogió este nombre artístico inspirado en la mariposa monarca, la más famosa de su especie.
Foto: Cortesía
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Explíquenos un poco acerca de la epidermólisis bullosa, conocida comúnmente como piel de mariposa.

Es una condición de la piel: es demasiado frágil. Con el más mínimo roce o golpe puede lastimarse o generar pequeñas ampollas, como cuando una persona se quema con una plancha, por ejemplo. Básicamente se trata de eso, por lo que es necesario tener mucho cuidado. Existen varios tipos y el que yo tengo es el distrófico, que es el más complejo. Esto implica que mi piel es igual de delicada por dentro y por fuera, así que debo tener cuidado con la alimentación y con otra serie de aspectos de la vida diaria.

¿Cómo es su rutina diaria y qué cuidados debe tener?

Normalmente me levanto muy temprano, alrededor de las cinco y media de la mañana, para poder salir a las siete. Lo primero que hago es realizarme las curaciones de las heridas que se producen durante la noche, ya que todo mi cuerpo es muy delicado y, en algunas zonas, la piel se levanta con facilidad. En esos casos debo limpiar y colocar el vendaje donde sea necesario. Luego me arreglo, me visto, desayuno y salgo a trabajar.

En la tarde, cuando regreso a casa, la rutina se repite. Llego, como algo y vuelvo a hacer las curaciones de las heridas que se hayan generado durante el día. Después de eso, como algo más y tomo mis medicamentos, ya que debo tomarlos tanto en la mañana como en la noche. En la noche son para poder dormir y para el riñón, porque tengo un problema renal.

A mis 23 años siento que esta rutina ya es completamente normal para mí. Sin embargo, los principales retos tienen que ver con el transporte, ya que no puedo movilizarme solo y siempre necesito que mi mamá o mi papá me acompañen a los lugares a los que debo ir. El hecho de haber dejado de caminar también implicó una mayor dependencia de otras personas.

¿Cómo nació su interés por la música y en qué momento se decidió por ella?

La música ha sido una parte fundamental de mi vida y me ha acompañado desde que soy muy pequeño. De hecho, aprendí a caminar bailando. Y cuando estaba en el colegio formé parte del coro y fue allí donde, hablando con un profesor, él me comentó que quizá podría interesarme en la producción musical. Me explicó que la ingeniería de sonido no estaba tan enfocada en crear música, sino más en el manejo de cables y aspectos técnicos, mientras que la producción se centraba en crear sonidos, música, instrumentales y letras. Empecé a leer más sobre el tema y me gustó mucho. Finalmente, después de graduarme del colegio, durante la pandemia, viendo videos en YouTube, hice mi primera canción. Así fue como terminé ganándome una beca en la universidad donde estudié.

Su nombre artístico es Monarca, ¿cómo surgió y qué significado tiene para usted?

El nombre Monarca nace principalmente por mi condición de piel, ya que está relacionada con la mariposa monarca, que es como el referente de todas las mariposas. Cuando alguien menciona mariposas, generalmente piensa en la mariposa monarca, porque es la que las representa a todas. De la misma manera, yo quiero ser un referente en la música, no solo en la música colombiana, sino en la música en general. Que por ejemplo cuando mencionen mi nombre sepan exactamente quién soy, así como pasa cuando se nombra a artistas muy reconocidos. Ese es el referente que busco ser a través de mi proyecto musical. Además, la mariposa monarca está en constante regeneración. Cuando se enfrenta a condiciones difíciles, como el invierno, migra a otros lugares y no se queda atrapada en un solo espacio, sino que busca soluciones y se adapta para seguir adelante.

¿Cuáles han sido los principales retos que ha enfrentado para abrirse camino en el mundo de la música?

El mundo de la música es bastante complejo porque hoy en día hay muchísima oferta. Así como es relativamente fácil sacar una canción, también lo es para todo el mundo, lo que hace que sea un ámbito muy competitivo. Además, conseguir los fondos para grabar es muy difícil. Hay que contactar a los músicos, al estudio —porque todavía no tengo un estudio propio y debo ir a uno externo a grabar— y encargarse de todo lo que implica hacer una canción. También está el tema de la promoción, que corre completamente por cuenta propia. Hay que saber en qué fechas lanzar la música, cómo hacer una buena publicidad y cómo mover el proyecto. A eso se suma mi condición, porque el tema de la discapacidad todavía es difícil en muchos aspectos. Sin embargo, poco a poco se ha ido logrando avanzar, sacar adelante las canciones y todo el trabajo que hoy en día ya se conoce.

¿Cuáles son sus principales intereses como productor musical? ¿Qué estilos, temas o sonidos le inspiran?

Tengo muchísimos referentes e inspiraciones. Mi familia es muy melómana: escuchamos merengue, salsa y pop, por lo que mis gustos musicales son bastante variados. Me interesa mucho el reguetón y también la ola musical de los años 2000. Actualmente hago pop urbano, que es el estilo en el que más me muevo, pero no me gusta encasillarme en un solo género, sino ampliarme y explorar otros sonidos.

¿Cómo es su proceso creativo?

No tiene un orden específico. A veces nace de una melodía, otras de unos acordes y en ocasiones simplemente de un sentimiento. Todo depende de lo que quiera expresar en ese momento o de la idea musical que tenga en la cabeza. A partir de eso voy armando la canción, ya sea desde un fragmento de letra o desde una parte de la melodía. Escribo esas ideas en el software del computador y comienzo a crear capas, sumando poco a poco distintos instrumentos que se me van ocurriendo. De esa manera voy construyendo la canción paso a paso. Con los acordes ocurre algo similar, porque todo parte de lo que quiero transmitir en ese momento. También trato de ponerme en el lugar del público y pensar qué me gustaría sentir al escuchar esa canción.

Con base en su experiencia, ¿qué significa para usted la música hoy en día?

La música es una parte muy importante de mi vida. Para mí, ir al estudio, contactar a los músicos y compartir con ellos durante las grabaciones es una forma de desconectarme y de pasar un rato agradable. Es una experiencia que me llena mucho, sobre todo cuando veo que la canción se va completando y que a las personas en el estudio les gusta lo que están escuchando. Aunque hasta ahora solo tengo tres canciones y en este momento estoy grabando otra, las pocas que he lanzado han sido bien recibidas por quienes las han escuchado. Eso genera una satisfacción muy grande, porque sientes que aquello que te gusta y que haces puede aportar algo a los demás, no necesariamente en lo físico, sino en lo emocional o en distintos aspectos de la vida.

¿Qué le diría a otras personas con piel de mariposa que quieren adentrarse al mundo artístico?

Les diría que luchen por sus sueños, porque poco a poco los van a ir alcanzando hasta lograr cumplirlos. Ese sería el primer mensaje. Aunque tenemos una piel delicada, eso no nos hace menos que nadie. Al contrario, puede ser una motivación para seguir adelante con más fuerza y determinación.

Por Micaela Chiliquinga

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