Publicidad

Desde un satélite, Saramago observa cómo va cayendo en el olvido

Este texto reflexiona sobre la importancia de que los planes lectores incluyan obras consideradas como “grandes clásicos de la literatura”, a propósito de la reciente decisión en Portugal de retirar algunas de las obras de José Saramago de los planes de las escuelas.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Juliana Vargas Leal
20 de abril de 2026 - 07:34 p. m.
Al entregarle el Premio Nobel de Literatura en 1998 a José Saramago, la Academia Sueca afirmó que su literatura lograba "volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía".​
Al entregarle el Premio Nobel de Literatura en 1998 a José Saramago, la Academia Sueca afirmó que su literatura lograba "volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía".​
Foto: Agencia EFE

“Beowulf”, “La Caída de la Casa Usher”, “Rip Van Winkle”, “Marianela”, “Bodas de Sangre”, “La Divina Comedia”, “Fausto”, la versión para jóvenes de “Don Quijote de la Mancha”… Que recuerde, mi promoción del colegio no leyó con gusto ninguna de estas obras. Quizás, la única obra que leyeron completa fue “Crimen y Castigo”. Un estudiante que se toma la justicia por su propia mano y cae en una espiral de culpa y arrepentimiento fue lo único que, a lo largo de los años, llamó la atención de todas mis compañeras del colegio al mismo tiempo. El...

Conoce más

Temas recomendados:

 

Felipe(dw15k)Hace 2 horas
Este escrito deberían leerlo todos los profesores que tienen a su cargo la literatura en los colegios. Los estudiantes de literatura jóvenes o aquellos que les guste leer, deben tener voz a la hora de escoger los libros que nuestras nuevas generaciones deberían conocer. No hay mejor forma de aniquilar el placer, la luz de la lectura, que imponer libros anacrónicos para jóvenes.
Celyceron(11609)Hace 2 horas
Triste noticia. Volveré a Saramago una y otra vez. Quitarlo del plan lector es un error garrafal. Sería como si aquí quitáramos a García Márquez.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.