
Al entregarle el Premio Nobel de Literatura en 1998 a José Saramago, la Academia Sueca afirmó que su literatura lograba "volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía".
Foto: Agencia EFE
“Beowulf”, “La Caída de la Casa Usher”, “Rip Van Winkle”, “Marianela”, “Bodas de Sangre”, “La Divina Comedia”, “Fausto”, la versión para jóvenes de “Don Quijote de la Mancha”… Que recuerde, mi promoción del colegio no leyó con gusto ninguna de estas obras. Quizás, la única obra que leyeron completa fue “Crimen y Castigo”. Un estudiante que se toma la justicia por su propia mano y cae en una espiral de culpa y arrepentimiento fue lo único que, a lo largo de los años, llamó la atención de todas mis compañeras del colegio al mismo tiempo. El...
Conoce más
