Según recoge un comunicado publicado este lunes por el festival, Ramírez participó en el certamen con el diálogo "De política latinoamericana y literatura".
En este charla, Ramírez (Masatepe, 1942) charló con el público sobre la situación política actual y su influencia en escritores latinoamericanos.
Al señalar sobre su participación en la política de su país, el Premio Cervantes 2017 refirió que la escritura y la política son "oficios incompatibles", pero que ante la situación en Nicaragua no podía sino reflejar el entorno reciente a través de las letras.
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Además, indicó que las nuevas generaciones tienen en su poder las herramientas tecnológicas para ejercer un criterio más crítico respecto a las posturas y decisiones de sus Gobiernos.
Exhortó a los jóvenes a ser conscientes de sus derechos, a luchar para que estos sean validados por sus instituciones y recalcó su importancia pues la mayor parte de la población latina está por debajo de los 30 años.
"Aunque el Gobierno cambie de postura, hay cosas que no deben cambiar; el derecho a la educación, salud, la garantía de seguridad social deben volverse intocables", expresó al ser cuestionado sobre el ascenso de la izquierda en México y la crisis en Venezuela.
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Por último, el autor intercambió ideas con el público y reflexionó que a través del periodismo y de la literatura se pueden combatir los movimientos de ultraderecha, que se expanden y engrandecen explotando el miedo de la población a lo desconocido.
Sergio Ramírez ejerció como vicepresidente de Nicaragua del 1985 al 1990. En 1996, fue candidato presidencial por el Movimiento Renovador Sandinista y en 2017, se convirtió en el primer centroamericano en ganar el Premio Cervantes.