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La obra comienza con mensajes de texto, “Uribe y Tirofijo comiendo helado”, “Mamita te amo mucho”, “¡Manisales es con z!”. En una pantalla del escenario se puede ver el número de teléfono celular al que el público debe enviar el mensaje que se le ocurra antes de que inicie la función.
Una vez el grupo de teatro español Yllana Imprebis entra en escena, el sonido de una tómbola indica que ha llegado el momento de escoger el mensaje que dará inicio al primer actor de la obra. Y como si estuviera planeado, como si hubiesen ensayado dos meses los parlamentos de la escena, los cinco actores, acompañados de dos músicos, deleitan al público con un show donde se mezclan el canto, el baile, la dramaturgia y especialmente la improvisación.
A finales de los años 70, Robert Gravel, artista canadiense, se inquietaba al ver que los teatros se despoblaban mientras que los centros deportivos albergaban cada vez más público. Fue entonces cuando decidió involucrar las emociones de los espectadores con una puesta en escena, así como lo hacía el deporte. Allí surgieron los match de improvisación. Rápidamente se extendió esta nueva forma de hacer teatro por toda Europa hasta llegar a París. Y fue allí donde Santiago Sánchez, director de Musicall decidió crear un espectáculo de habla hispana que se fundamentara en la espontaneidad y la inmediatez.
Más de 280 actores se presentaron en el casting que buscaba los integrantes del musical. Según Sánchez, fue una tarea difícil porque necesitaban gente que cantara, bailara y lograra la mejor de las interpretaciones. Garbiñe Insuasti, oriunda de San Sebastián, España, fue una de las escogidas para conformar el grupo. Lo primero que hace cada vez que llega a una nueva ciudad es conocer su historia y los sucesos de actualidad.
En lugar de aprenderse un libreto, Garbiñe escudriña los periódicos locales de principio a fin, todo para conseguir el bagaje que le permita improvisar, o como ella misma lo define, “vivir el presente de la manera más intensa que se pueda”. La música de la región es otro factor que debe conocer. No es descabellado que en cualquiera de los actos uno de sus compañeros escoja cualquier ritmo musical para darle vida a la historia que interpretarán.
“Cuando tú ves el mensaje de texto ahí, solito, esperando ser interpretado, sientes que estás frente a un abismo, pero es una sensación de peligro muy placentera”, comenta la artista.
El Teatro Fundadores de Manizales despidió de pie a uno de los mejores grupos que se han presentado en el festival. “La improvisación toca al público, lo involucra, ésa es una buena manera de darle a conocer a la gente del común lo que es el teatro”, argumenta Sánchez.