El Sindicato de Periodistas Sudaneses fue el ganador del Premio Mundial a la Libertad de Prensa 2026, entregado por la Unesco y la Fundación Guillermo Cano. El galardón se les concedió como reconocimiento por su trabajo “a la hora de condenar los ataques deliberados contra periodistas” en el conflicto que vive ese país.
Desde 2023, cuando estalló la violencia en ese país, el Sindicato ha documentado 32 muertes de periodistas, 556 violaciones contra trabajadores de la prensa y el cierre de numerosos periódicos y emisoras de radio. Esas condiciones han hecho de Sudán uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, como lo dijo este jueves 30 de abril la Unesco.
“Los miembros del Sindicato de Periodistas Sudaneses han demostrado un valor extraordinario y una dedicación inquebrantable. A pesar de las enormes dificultades, siguen, día tras día, proporcionando a sus comunidades información precisa y vital cuando más se necesita”, sostuvo el director general de la Unesco, Jaled al Anani.
Asimismo, agregó que “su compromiso es un poderoso ejemplo para todos nosotros y un servicio esencial para la verdad, la rendición de cuentas y la paz”.
Por su parte, el presidente del Sindicato de Periodistas Sudaneses, Abdelmoniem Abuedries Ali, dijo que el premio no es solo un reconocimiento para su equipo, sino para todos los periodistas de su país que continúan defendiendo “la verdad y la libertad de prensa en condiciones de extrema dificultad y peligro”.
Añadió que el galardón “reafirma el papel fundamental que desempeña el periodismo independiente a la hora de salvaguardar los valores democráticos y dar voz a la población civil afectada por la guerra”.
Según los datos e la Unesco, los periodistas sudaneses son frecuentemente amenazados con actos violentos y con ser detenidos. Las cifras muestran que el 90 % de la infraestructura mediática del país ha sido destruida; los periodistas se han visto atrapados en sus hogares o lugares de trabajo debido a la violencia en las calles y han sufrido cortes en el acceso a Internet y en las telecomunicaciones que restringen aún más su labor informativa.
El año pasado, este premio -que rinde tributo al exdirector de este diario, Guillermo Cano Isaza, asesinado el 17 de diciembre de 1986 frente a las oficinas de El Espectador en Bogotá- fue otorgado al periódico nicaragüense La Prensa por su labor informativa bajo fuerte presión gubernamental.
Aquella decisión motivó que el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo decidiera retirar a Nicaragua de la Unesco, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que tiene su sede en París.
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