El 12 de marzo el Teatro Imperial de Pasto abrirá sus puertas para que la Sinfónica interprete los tres repertorios que tiene preparados para su gira nacional. El primero contiene obras de tradición popular colombiana, que buscan que el público se identifique con ellas y no se sienta ajeno a este tipo de espectáculos. Entre las piezas que se interpretarán están Mi Buenaventura, de Petronio Álvarez, y Yo me llamo cumbia, de Mario Gareña.
"En los pueblos la gente se emociona cuando escucha canciones como Pueblito viejo y Colombia, tierra querida; las tararean y se sorprenden al escuchar estas obras tan conocidas con arreglos sinfónicos”, afirma Andrea Gómez, gerente de la Sinfónica Nacional.
Como segundo plato la Sinfónica ofrecerá un menú de obras clásicas, entre ellas la Sinfonía número 41 “Júpiter” de Mozart y Concierto para trombón de Haendel. Y por último presentarán un repertorio de corte religioso que enmarcará la versión número 45 del Festival de Música Religiosa de Popayán.
Palmira será su segunda parada, Buenaventura los recibirá en la Catedral y después recorrerán el departamento del Cauca, pasando por Cajibío y Santander de Quilichao, para finalmente cerrar su gira el 22 de marzo en el coliseo La Estancia en Popayán.
La idea de llegar al suroccidente colombiano surgió porque en estas regiones del país no hay expresiones sinfónicas y la gente no conoce esta manifestación artística, es por eso que les genera tanta emoción escucharla. “Los niños descubren instrumentos que nunca han visto, como el fagot, quieren saber cómo está hecho, tocarlo, etc.”, comenta Gómez.
La acogida que le han brindado a la Sinfónica en los diferentes pueblos donde se han presentado es lo que motiva a sus integrantes a planear visitas a poblaciones donde no llega este tipo de evento. Después de cada presentación el público, que no baja de 500 espectadores, les pide que vuelvan, que no se olviden de ellos. Las presentaciones se realizarán de manera gratuita para garantizar la asistencia masiva de la población.