
Los balones no tienen mucho que ver con el fútbol, porque su razón de ser está en la vida de quienes van por el mundo detrás de uno para hacer mejor al mundo.
Foto: Pexels
“La curiosidad siempre reside en el balón”. Jorge el Mágico González
Los balones manifiestan alegría porque son estrujados, inflados, desinflados, maltratados, sojuzgados y chuzados. Balones con importancia suma porque sin su presencia no hay juego y sin juego no habrá felicidad ni risa pícara. Sus formas y colores son lo de menos, lo sustancial es que ruede y se deje manipular para el bienestar de las sonrisas infantiles.
Un balón es la manifestación silvestre de felicidad, un aleluya para el espíritu triste de una piñata, un espacio de solaz...
Por Juan Carlos Rodas Montoya- juan.rodas@upb.edu.co
Conoce más