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A Ahmad Jamal no hay que recordárselo, tiene claro que es uno de los grandes de lo que él mismo define: música clásica americana, lo que popularmente llaman jazz. Con uno y a veces dos álbumes al año es uno de los músicos más talentosos y prolíficos en su género. Este jueves, en la segunda jornada del Barranquillazz, los asistentes al Teatro Amira de la Rosa tendrán el privilegio de presenciar a una leyenda viva.
¿Cómo logra hacer de un trío una orquesta?
He tocado en todos los formatos, toco con pequeños ensambles y grandes ensambles, como yo los llamo: big bands, cuartetos, quintetos o septetos, con variedad de instrumentos y con el más grande, que es la voz humana. Y en cada caso lo más importante es la música y lo que se logra hacer de ella.
¿Cómo descubrió el piano ?
Tenía tres años y empecé a tocar, era muy pequeño para tomar decisiones. No escogí la música, ella me escogió a mí.
¿Alguna vez quiso hacer algo distinto a la música?
Muchas veces. Por eso abrí un restaurante en Chicago e hice negocios en Somalia, incluso tuve una compañía disquera desde el 69 hasta el 71.
Usted grabó ‘Ola (Wave)’, de Antonio Carlos Jobim, en el 69, ¿mantiene una relación con la música brasileña?
La música es un lenguaje universal y los músicos somos artistas universales, tanto la música clásica europea, la clásica brasileña y la clásica americana. Como músico clásico americano me acerco a todas estas formas.
¿Por qué dice que el jazz debería llamarse música clásica americana?
Esa es una expresión que cultivé hace muchos años. No es jazz: es música clásica americana. No es un término ofensivo, pero es limitado para lo que hemos hecho. Sofisticamos el término jazz, pero nosotros somos los clásicos americanos. Duke Ellington era un clásico, yo soy un clásico, Art Tatum y Count Basie son clásicos americanos.