El filme de Welles, que cuenta la vida del magnate de la prensa Charles Foster Kane, basado en la figura real de William Randolph Hearst y encarnado por el propio Welles en la película, fue candidato a nueve Óscares en 1941, incluidos los de mejor película, mejor actor y mejor director, pero sólo obtuvo el de mejor guión original, un reconocimiento compartido con Herman J. Mankiewicz.
Más tarde, Welles ganaría un premio honorífico de la Academia de Hollywood en 1971.
Algunos medios, como The Hollywood Reporter, aseguraron que la persona que logró llevarse el Óscar en la subasta fue el ilusionista estadounidense David Copperfield, pero esa información aún no ha sido confirmada. Welles fue quien produjo la primera aparición televisiva de Copperfield, quien ya posee otros objetos relacionados con Ciudadano Kane, considerada por algunos expertos como una de las mejores películas de la historia.
Según Nate D. Sanders, propietario de la casa de subastas, la estatuilla es una de las pocas que ha logrado venderse por un precio cercano al millón de dólares. Durante años estuvo perdida y la Academia de Hollywood le concedió un reemplazo a la hija del cineasta, Beatrice Welles. El original había estado en manos del Gary Graver, director de fotografía de Welles, que trató de venderla en 1994. Al enterarse, Beatrice presentó una demanda en California para detener la venta y hacer que el Óscar volviera al patrimonio de la familia, aunque posteriormente lo vendió a la Fundación Dax, una entidad caritativa sin ánimo de lucro de Los Ángeles.
En 2007 la Fundación Dax lo puso a la venta en Nueva York, en la casa de subastas Sotheby’s, para fines benéficos, pero entonces no se pudo adjudicar, ya que la puja más alta no llegó al mínimo secretamente pactado con sus dueños para acceder a la venta.