En sus múltiples viajes a España, Tania Libertad siempre guardaba en su equipaje tres o cuatro ejemplares de sus discos para entregárselos a José Saramago. El escritor decía que extrañamente desaparecían de su casa y que la única manera de recuperarlos era de la propia mano de la artista.
“La primera vez que oí cantar a Tania Libertad tuve la revelación de las alturas de la emoción a que puede llevarnos una voz desnuda, sola delante del mundo, sin ningún instrumento que la acompañara. Tania cantaba a capela La paloma, de Rafael Alberti, y cada nota acariciaba una cuerda de mi sensibilidad hasta el deslumbramiento”, le escribió en alguna oportunidad Saramago y con ese regalo espiritual Tania Libertad pactó su compromiso de hacerle llegar cada uno de sus álbumes multiplicados por cuatro.
Sin embargo, el autor portugués no ha sido el único intelectual que le ha regalado palabras sentidas a la cantante. El mexicano Carlos Monsiváis, por ejemplo, se tomó el trabajo de encabezar, con el ingenio que lo caracterizó, el primer disco de boleros que realizó después de tener una carrera consolidada en el folclor afroperuano y en la denominada nueva canción.
Su voz da para interpretar cualquier estilo latinoamericano y por eso se ha dado el gusto de innovar haciendo fusiones sin amenazar el carácter estético de los sonidos autóctonos del Perú. Así como ha explorado con los ritmos electrónicos, Tania Libertad también se ha enfrentado a públicos multitudinarios acompañada únicamente por su garganta.
“Cantar a capela es una experiencia única. Para hacer eso uno debe tener algo raro en la cabeza, en el corazón y en el alma. En la cabeza debe estar el ritmo y el tiempo para no perderse durante la interpretación, en el corazón debe existir el sentimiento por la canción y en el alma, todo lo necesario para hacerle llegar al público una letra”, afirma esta artista que comenzó a popularizar su música gracias a la conducción de los programas Danzas y canciones del Perú y Tania presenta, dos espacios de divulgación en favor de los ritmos latinoamericanos.
Tania Libertad tiene en su haber más de 37 discos y todos ellos están dedicados a las que, para ella, son las mujeres más importantes en el desarrollo de la música folclórica. Violeta Parra, a quien conoce a la perfección gracias a sus composiciones; Chabuca Granda, su gran maestra con la que comenzó a relacionarse con los poetas y compositores afroperuanos, y Mercedes Sosa, su amiga y la encargada de mostrarle que la interpretación es, en sí, una creación.
Siguiendo el ejemplo de sus guías artísticas más destacadas, Libertad asumió desde el comienzo una actitud consecuente con su estilo de cantar. Por eso observa con insistencia, percibe el mundo como un escenario lleno de historias de vida y se preocupa por mostrar su esencia sin complejos ni máscaras.
Ella es consciente del rol fundamental que han desempeñado los grandes sellos discográficos en la divulgación de los aires afroperuanos. “Aunque uno fusione el folclor peruano, siempre se ha conservado la raíz y el buen gusto. Lo que más me llama la atención es que esas músicas no terminaron en híbridos sino en canciones bonitas. Nuestro estilo está en constante movimiento y el interés de las disqueras nos ha permitido evolucionar”, dice Tania Libertad como si estuviera a punto de cantar Limeña que tienes el alma de tradición.
Julio 16 y 17 a partir de las 8:00 p.m. Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, calle 170 N° 67-71 - San José de Bavaria. Informes y boletería: 5 93 63 00 y www.tuboleta.com