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Gracias a la infancia que vivió en la zona rural de Uruguay, Alfredo Zitarrosa se caracterizó por su arraigo campesino. “No soy folclorista; soy cantor popular uruguayo, y mi canto es fundamentalmente de raíz campesina; todo es milonga, milonga madre, madre incluso del tango y del candombe”. Con aspiraciones de ser poeta y escritor, quien se convertiría en un exponente de la música popular, creció recitando poemas de Lorca, Machado, Vallejo o Brecht, así como dedicó diez años de su vida a ser locutor de radio. Según contó Guillermo Pellegrino (autor de la biografía de Zitarrosa) a Infobae, “con el canto, y al crear sus propios textos, se metió en ese interesante mundo que es el de la conjunción de la poesía y la música que, contra lo que afirman muchos puristas, robusteció a ambas disciplinas. Por ejemplo, sus textos musicalizados pudieron tomar contacto con un público masivo, que sólo con la poesía le hubiese sido muy difícil lograrlo”.
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Canta Zitarrosa, su primer disco, fue lanzado en 1966, siete años antes de que la dictadura uruguaya se estableciera. Durante ese tiempo, según se lee en el diario digital argentino, su consolidación musical, así como sus convicciones políticas, lo llevaron a ser catalogado como un artista prohibido en su tierra y el exilio se convirtió en su nueva realidad. Primero fue Argentina, luego España y México, y las personas que escucharon su música eran las mismas que abogaban por la libertad de América Latina.
Las tierras del cono sur las volvió a pisar cuando, en 1983, Argentina dio paso hacia la transición democrática. En este contexto, y luego del recital que presidió en el estadio Obras Sanitarias, grabó el disco Zitarrosa en Argentina. Los versos de Adagio en mi país, que dicen “Tú no pediste la guerra, / Madre tierra, yo lo sé. / En mi país somos duros: / El futuro lo dirá. / Canta mi pueblo una canción de paz. / Detrás de cada puerta / está alerta mi pueblo; / y ya nadie podrá / silenciar su canción, / y mañana también cantará. / En mi país somos duros: / el futuro lo dirá”, hacen parte de este trabajo discográfico.
Su regreso a Uruguay, en 1984, era lo que más anhelaba. Él mismo lo describió como el momento más importante de su vida. Sin embargo, el país al que llegó no fue el mismo país que dejó, así que le costó adaptarse a los nuevos tiempos. “Mucha gente puede haber pensado en algún momento que el pueblo uruguayo le dio la espalda porque, de repente, a los dos años de estar en Uruguay no tenía tanto trabajo como el que tuvo a su llegada, que lo requerían de todos lados. Pero eso es un poco lógico, más en un país como este, cuyo mercado es muy acotado y donde de a poco los espacios empezaron a reducirse, a la par de la efervescencia de la reapertura democrática, porque había un panorama ensanchado de propuestas, en el que convivían distintos músicos que permanecieron en Uruguay y que volvieron del exilio”, agregó Pellegrino.
Catorce años después del nacimiento de Alfredo Zitarrosa, el 10 de marzo de 1950, nació Norberto ‘Pappo’ Napolitano, en Argentina. Según cuenta El País, descubrir el blues urbano y eléctrico, a través de los discos que llegaban de Londres, cambió su vida. Con ello, decidió dedicarse a la música no convencional. Años previos a que se estableciera la dictadura de Videla, en 1971, ‘Pappo’ lanzó Adónde está la libertad, canción que se convirtió en “un himno de la contracultura local”, según se lee en el diario español. “Adónde está la libertad, / no dejo nunca de pensar. / Quizás la tengan en algún lugar / que tendremos que alcanzar”. Por eso, cuando le preguntaban cuál era el sentimiento principal de esa época, decía: “la libertad era el motivo de todo: vivir en libertad”.
‘Pappo’ dejó su huella musical en Los Gatos, Los Abuelos de la Nada, Conexión Número 5, La Pesada del Rock and Roll y Manal, así como en su proyecto Pappo’s Blues. A lo largo de su carrera musical, tocó con B. B. King e hizo colaboraciones con John Lee Hooker, entre otros más. Luciano Napolitano, su hijo, afirmó a Infobae que los dos compartieron el gusto por la música. “Escuchábamos Jimi Hendrix, AC/DC, Black Sabbath, Megadeth. También a Sebastian Bach, Johnny Winter, B.B. King, Muddy Waters, entre otros clásicos, como The Allman Brothers, Ronnie James Dio, Joe Satriani, Steve Vai, Paul Gilbert, así como bandas nacionales, como Jericó”.