¿Quién podría creer que una serie de grabados de Picasso en venta en el mercado de las pulgas de Bogotá pueda tener valor alguno? El supuesto tesoro, sellado, firmado y falsamente autenticado se lo ofrecieron al artista mexicano, Ricardo Rendón, durante una visita a Bogotá. Y para este joven artista, quien expuso el año pasado en nuestro país y ha participado un par de veces en ArtBo, sí tuvo un gran valor. “Me gusta aprovechar los temas y materiales que nacen en el lugar, además plantearme el tema de verdadero y falso, por eso me interesaron estas obras desde lo artístico”, cuenta Rendón.
Tras adquirir las obras decidió intervenirlas. En ellas Rendón reconoce un esfuerzo de factura, pues “además de que los grabados no eran malos, el falsificador se esmeró en ponerle sellos y buscar una apariencia de autenticidad”, afirma el artista, quien se dedicó a legitimarlas dándoles su propio apellido. Así, las perforó con un cincel (en un gesto físico que él también reconoce en el arte) y dejó los pedazos de cartón dentro de la obra. “No quería añadirles nada, por eso decidí perforarlos y poder jugar con lo visual. Es una imagen que se deconstruye y dialoga con la nueva imagen”, explica el artista con relación a su trabajo.
El nombre de la serie original Suite Vollard, da el nombre a la exposición Suite Bolard que estará hasta el próximo 24 de abril en la galería Nueve Ochenta de Bogotá. “Esta serie, la original, es una de las más importantes del arte moderno —cuenta Rendón—, la hizo Pablo Picasso para su marchante de arte Ambroise Vollard, quien manejó a artistas como Cézanne, Matisse, Gauguin, entre otros. Es una serie de 100 grabados que agrupa distintos temas que son cuerpos importantes de arte. Uno es el escultor y la modelo, el Minotauro y los últimos son retratos del mismo Vollard”. Otro de los datos importantes que Rendón descubrió fue que Vollard recibió la obra y murió por ella, pues tiene un accidente automovilístico y las placas y una escultura le cayeron encima. También supo que una parte de esta serie fue expuesta en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, lo que explicaría el origen de los grabados del mercado de pulgas. “Sin embargo, esto ya no importa”, pues ya no son falsos Picassos sino auténticos Rendones.
Galería Nueve Ochenta. Calle 70 N° 9-80 Lunes a viernes de 10:00 a.m. a 6:00 p.m. Sábados de 2:00 a 5:00 p.m.