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Un fenómeno urbano y social

La agrupación cumple 45 años de actividad artística. Una historia testimonial y sonora.

María Claudia Parias Durán* / Especial para El Espectador

20 de noviembre de 2012 - 03:46 p. m.
Enrique Arturo Diemecke, director titular de la Orquesta Filarmónica. / Cortesía OFB
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En 1967 un puñado de músicos, algunos llegados de otras tierras y, los más, formados en los conservatorios de la Universidad Nacional y del Tolima, tuvo la idea de crear una orquesta de música sinfónica que pudiera asociarse de manera directa a la ciudad de Bogotá. Y lo hizo con el convencimiento de que la Orquesta Filarmónica debía plantearse a sí misma como una agrupación musical cuya misión, a corto y largo plazo, fuese establecer una relación entre la música y el territorio, tanto literal como simbólicamente (...).

A la par con el desarrollo de la ciudad, la OFB —creada formalmente mediante acuerdo 071 del Concejo de Bogotá— fue creciendo en número de integrantes hasta alcanzar sus 97 músicos en 1998. Pero la OFB también creció en la complejidad de los repertorios interpretados en distintas salas de la ciudad, especialmente en el auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional, el cual, desde 1973, le ha permitido a la OFB consolidar su público fiel de los sábados a las cuatro de la tarde: se trata de más de un millar de habitantes de Bogotá para quienes la Orquesta significa la posibilidad de escuchar en vivo y de ver en directo la puesta en escena del más variado repertorio musical, de Mozart a Gubaidulina, pasando, claro está, por los románticos alemanes y los compositores latinoamericanos y colombianos (...).

Por otra parte, desde sus primeros años, la OFB se planteó como la orquesta que debía crear y grabar para la memoria musical de Colombia y del mundo la música popular colombiana en versión sinfónica, gracias también al trabajo comprometido y fundamental de los arreglistas del país. Esta tarea sostenida le permitió obtener en 2008 el Premio Grammy Latino en la categoría Mejor Álbum Instrumental por su compilación La OFB es Colombia, que recoge sus más reconocidas grabaciones discográficas de las músicas regionales del país.

En épocas más recientes, la OFB ha llevado al extremo su experimentación con la música popular. En 2006 produjo, por ejemplo, el disco Kraken filarmónico, presentado al público en concierto en el parque Simón Bolívar en el contexto de la versión número XI del Festival Rock al Parque. En esa ocasión, el ávido público conformado por más de cien mil roqueros metálicos, gritaba al unísono “Filarmónica, Filarmónica, Filarmónica”, como si se tratara de una banda de rock tan legendaria como la del mismísimo Elkin Ramírez. Y en 2010 produjo el disco Mestizajes, en el que participaron trece cantantes y creadores musicales de distintas regiones del país. Mestizajes fue puesto en escena en el Adrienne Arts Center de Miami para celebrar el Bicentenario de la Independencia de Colombia con los bogotanos y colombianos residentes en esa ciudad, y la Orquesta fue ovacionada durante más de media hora al finalizar el concierto (...).

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La OFB, a sus 45 años de existencia, es un fenómeno urbano y social: una orquesta pública al servicio de la gente, con presencia en los parques, colegios y lugares de residencia de los menos favorecidos de Bogotá; una orquesta que desde 2008 emprendió su proceso exitoso de internacionalización y reconocimiento como una de las mejores del continente; una orquesta que ha sabido romper los cánones clásicos para buscar en las raíces de nuestra música una nueva memoria sonora latinoamericana y colombiana; una orquesta cuyo nivel interpretativo la ha llevado a grabar quince producciones discográficas, entre ellas la Octava sinfonía de Gustav Mahler —reto musical en cualquier parte del mundo—; una orquesta que se debe a su público de sala y de espacios no convencionales, que bajo la batuta de sus directores titulares a lo largo de la historia, ha encontrado un lugar para la interpretación y puesta en escena del repertorio de todos los tiempos. En esencia, una orquesta de la ciudad, para la ciudad y sus ciudadanos.

 

* Directora general OFB

Por María Claudia Parias Durán* / Especial para El Espectador

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