Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Un latino inmune a la fama

Su papel en la película ‘Ceguera’ demuestra la versatilidad de este actor que ya es miembro de la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood.

Fabián Waintal/ Especial para El Espectador, Los Angeles

01 de noviembre de 2008 - 05:00 a. m.
PUBLICIDAD

La sonrisa de Gael García Bernal en una soleada tarde de Toronto, va más allá del cine. Está promocionando la película Ceguera que estrenó en el Festival Internacional de Cine, con Julianne Moore. Y se justifica verlo feliz por la buena repercusión de su trabajo, pero más allá del plano profesional, la felicidad está relacionada también con el nacimiento del hijo que espera con la actriz Dolores Fonzi. 

¿El éxito y la fama crean cierta ceguera virtual, puesto que no permiten estar expuesto a la misma realidad que vive la gente del común?

Me parece un prejuicio ciego asumir lo que es la realidad. Pero igual, no se puede asumir que alguien no experimenta la realidad porque la fama no te permita verla, como si la fama fuera un mundo que te encierra en algo completamente irreal.

¿No hay lugares que a lo mejor evita para que no lo reconozcan, cuando la gente en general no tiene ese tipo de prejuicios? ¿No cree realmente que hay estilos de vida diferentes?

Pero de nuevo, de eso se tratan aquellos prejuicios, porque como no esperan que yo vaya a ciertos lugares, termino yendo igual. Y si alguien me mira, les devuelvo la mirada, sin problema. También hay diferentes niveles de fama. La fama es una consecuencia de algo determinado. Tiene que ver con el trabajo o la consecuencia de lo que te hizo famoso. Si matas a alguien que era famoso, de pronto también te vuelves famoso. Ese es otro tipo de fama. Por eso, siempre depende como eras antes de ser famoso. Todos los días me despierto como el mismo ser humano que respira de la misma forma que respiraba antes. Lo hermoso de la actuación es que te enseña a eliminar o dejar de darle tanta importancia a los prejuicios externos o internos, porque obviamente, a medida que crecemos nos plagamos de toda clase de prejuicios.

Hijo de padres actores, Patricia Bernal y José Angel García, Gael nació el 30 de noviembre de 1978, en la Guadalajara capital del mexicano estado de Jaliscoya.

Read more!

Y al año de vida, ya había debutado como actor. La fama local igual llegó recién con las telenovelas, hasta que a los 19 años cambió México por Londres, para estudiar actuación en el Central School of Speech and Drama (fue el primer estudiante mexicano aceptado por aquel prestigioso centro escolar). Y para cuando volvió a México, Gael encontró el cine del mejor nivel de exportación con películas como Amores perros, Y tu mamá también ó El crimen del padre Amaro. Las fronteras se extendieron también en el cine cuando Robert Redford (como productor) lo contrató para personificar un jovencito Che Guevara mucho antes de llegar a Cuba, con Los diarios de motocicleta. Y el reconocimiento internacional se multiplicó de la mano de Brad Pitt y la dirección de Alejandro González Iñárritu en la nominada película del Óscar Babel. Hoy por hoy, es una de las estrellas hispanas más jóvenes de Hollywood y muy pocos reciben tantos ofrecimientos como él.

¿Cómo ve el renacimiento hispano dentro de Hollywood, con tantos directores y actores importantes? ¿Se siente parte de ese movimiento?


Bueno, sí, al menos hago lo que puedo para mantener el interés hispano o para ayudarnos también entre nosotros. No sólo en México sino también en Latinoamérica en general, porque somos una comunidad muy fuerte. Es nuestro patrimonio. Y lo grandioso del cine es poder conocer gente increíble, hacer amigos, formar una familia. Por eso siento que tenemos una conexión muy fuerte. Nuestros países tienen un gran futuro por delante. Y el futuro tiene mucho que ver en la construcción de un país y la sociedad. El debate es constante en cada uno de los países latinoamericanos. Nacimos en un lugar interesante para el cine y creo que esa curiosidad también está surgiendo en otros países fuera de Latinoamérica. Y espero que siga el interés, no sólo por eso, sino también para abrirnos y ver películas de otros países también.

Read more!
No ad for you

¿Busca algo en especial en el guión de una película?

Depende. A veces sabes lo que buscas y otras veces te llega solo. Otras veces también lo generas. Pero la mayoría de las veces tiene mucho que ver la suerte y el destino.

¿Prefiere ser el bueno o el malo de la película?

Honestamente, no se trata de ser el bueno o el malo de la película. En cierto sentido, lo importante es contar una historia. Quiero decir que tampoco sigo una carrera política donde sientes que la gente tiene que quererte.

¿Y cuando le toca interpretar un criminal como el de la película ‘Ceguera’, trata de encontrar ciertos puntos en común con el personaje?

Lo máximo que puedo hacer es entender, sentirme identificado con el lado emocional. Hasta los peores personajes se pueden comprender emocionalmente. Y eso es lo que uno interpreta. A mí me resulta muy difícil cuando me piden que me identifique con cierto personaje o si sé lo que siente, porque si te toca interpretar un psicópata, es muy difícil identificarse con alguien que hace lo que nadie se imagina.

No ad for you

Al menos espera no conocer gente así...

Sí, exacto (sonríe). En esos casos, sólo se puede interpretar el lado emocional, para contar una historia. Es un juego, sólo un juego. Es lo que es. Es como cuando eras chico y jugabas a los piratas contra piratas. Estarías perdiendo el juego si te paras a pensar: “Bueno, a lo mejor los piratas no son así, tan malos”. Si te toca un pirata, hay que ser pirata.

¿Ya está definido el próximo trabajo?

Por ahora estoy felizmente desempleado. Pero el tiempo me sirve para pensar lo que vendrá. Hay como tres películas que hice el año pasado y todavía no se estrenaron.

Por Fabián Waintal/ Especial para El Espectador, Los Angeles

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.