
Imagen de referencia.
Foto: Pixabay
I
La película Her (2013) aparenta situarse en un futuro, pero en realidad nos habla del imperativo técnico-científico del presente. La máquina suple los vaivenes, las dubitaciones, los conflictos, los silencios, los dolores y las melancolías que comprenden el otro. El dispositivo opera como el mecanismo que provee confort. Así, el amor transmuta de poiesis, incerteza y magia inútil a simple, seguro y eficaz producto.
Es difícil definir el amor. Las palabras, aunque acarician el consuelo, jamás están a la altura, o superan el...
Por Jaír Villano
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación