José es un futbolista muy exitoso que está a punto de firmar un contrato multimillonario con un importante equipo de fútbol. Cuando se dirige a la cita para concretar el proyecto, atropella a una niña y la deja sin vida. En ese momento decide abandonar su pasión por el deporte y darle un giro a su personalidad. Trabajando en el restaurante de su hermano, años después del accidente, conoce a Nina (Tammy Blanchard), una mujer embarazada dispuesta a abortar.
Hace ocho años, el actor mexicano Eduardo Verástegui actuaba en el video Que ironía, de Jennifer López. Hacía el papel de un apuesto gitano que bailaba con la cantante de manera muy sensual, sin camisa, mostrando los atributos físicos que le consiguieron tantos proyectos para televisión, cine y modelaje, y que lo convirtieron en el amor platónico de muchas jovencitas. Asimismo, Eduardo dividía su tiempo entre sesiones fotográficas para diferentes publicaciones y papeles protagónicos en novelas mexicanas donde no era raro verlo interpretando a drogadictos o vagos (Soñadoras, 1998).
José y Eduardo Verástegui tienen muchas cosas en común. Desde el nombre (Eduardo también se llama José) hasta su historia. Así como el futbolista, Verástegui decidió hace seis años darle un cambio radical a su carrera profesional y a su vida en general. Estando en Los Ángeles conoció a una profesora que empezó a cuestionarlo sobre su vida y el uso que le estaba dando a su fama.
Verástegui entró en un momento de reflexión. “Me di cuenta de que no estaba usando mi fama para ayudar a los demás, sólo me interesaba el reconocimiento personal, era egoísta y vanidoso”. A partir de ese momento el actor empezó a rechazar todas aquellas propuestas que no reflejaban valores o principios, y como ninguno de los que le llegaban cumplían con las condiciones que él pedía, se quedó sin trabajo, igual que José el futbolista. “Este cambio que viví fue muy difícil, porque no tenía plata ni para pagar la renta, después de haber tenido muchas propuestas y mucho dinero. Logré superar estos momentos con ayuda de mi fe”, comenta el actor.
Después de un tiempo de sequía laboral, Eduardo Verástegui montó una productora de cine, Metanoia films. Bella es el primer largometraje de la compañía. “La película no es sólo una historia de amor, es también un mensaje directo a todas aquellas mujeres que han pensado en abortar en algún momento de desesperación”. La película, que se estrena en Colombia el 1° de agosto, es uno de los siete proyectos que el actor promoverá con su nueva compañía, que sólo tiene un objetivo: hacer películas con mensaje social.