Cultura

25 Feb 2017 - 4:20 a. m.

Una retrospectiva del cuerpo

En NC-Arte se presenta “Retrospectiva”, el proyecto performático del reconocido artista francés Xavier Le Roy, una evocación con remembranzas artísticas colombianas.

Sandra Fernández

Una retrospectiva del cuerpo

El cuerpo como principal elemento. Aquel que posee una información sinfín, emociones, alusiones plasmadas en la piel, en los músculos y huesos, en los movimientos con escasa sincronía que sólo tienen la función de evocar aquellas expresiones frente a las distintas situaciones sociales que alberga el mundo; o, por el contrario, de aquellos deseos interiorizados que finalmente se disfrazan de acciones corporales. El espacio y el tiempo, un movimiento que lo arrebata, que lo llena y que lo titula desde lo íntimo. Uno, dos, tres, cuatro o más cuerpos, desde lo personal, comienzan a conformar un pensamiento por un período continuo. Lo particular de una acción performática es la capacidad de improvisar perfectamente las emociones, y en esta ocasión, el tiempo se prolonga en días y en horas, resultado de un diálogo entre una idea coreográfica del francés Xavier Le Roy y un grupo de trece estudiantes de la Maestría Interdisciplinar en Teatro y Artes Vivas de la Universidad Nacional, con la colaboración artística de Ben Evans.

Los espacios amplios y completamente desnudos de NC-Arte reciben a los artistas, siendo sus cuerpos las únicas obras que cobran vida y que se presentarán del 18 de febrero al 25 de marzo en Retrospectivas, un performance que se transmuta acorde al comportamiento de los visitantes de la muestra durante las ocho horas que dura diariamente la acción.

El año Colombia-Francia se convierte en la apertura oportuna para realizar una especie de interacción entre ambas culturas. Es por esta razón que a esta institución dedicada al arte se le ocurrió manifestarse con una producción artística que incluyera una interacción más cercana. Al respecto, Claudia Segura, directora y curadora de NC-Arte, manifiesta: “Cuando nosotros supimos sobre el año Francia-Colombia, enseguida pensamos en artistas plásticos franceses, que pudiesen venir, que hicieran una producción aquí… Pero dándole más vueltas a la idea, pensé que tenía que ser algo que mezclara la creatividad colombiana y la creatividad de Francia, una producción en conjunto, porque entonces no sería nada transversal, sería unidireccional y no de los dos lados”.

De esta manera se presenta este proyecto del francés Xavier Le Roy, biólogo molecular que con el tiempo terminó dándole la fe a todo acto performático que lo cautivaba. En el año 1991, Le Roy decidió dedicarse a la danza creando coreografías y acercándose cada vez más hacia el performance, siendo el cuerpo su mayor elemento dentro de las piezas de creación. Con acciones como Self Unfinished (1998), Product of Other Circumstances (2009) y Low Pieces (2011), entre otras, este coreógrafo francés logra crear a través del cuerpo un diálogo en el que consigue una interacción directa con el espectador.

De su misma creación, trae a Colombia Retrospectiva, una pieza que logra combinar perfectamente la melancolía hacia un pasado artístico tanto del francés como de los performers que lo interpretan. Esta acción tiene la particularidad de acoger a intérpretes del país en donde se realiza teniendo como punto de partida el tiempo, entender perfectamente el trabajo con el cuerpo y combinando así la coreografía que Le Roy tiene preparada con los elementos que los performers adhieren a la muestra.

“Hay dos elementos importantes respecto al tiempo: la primera es que es una retrospectiva, de modo que la idea de la obra es mirar hacia el pasado, ver la trayectoria artística de Xavier y, así mismo, cada uno de nosotros como performance ve nuestra historia, vemos nuestra retrospectiva y la de Xavier. El segundo elemento respecto al tiempo es que es una obra hecha para que pueda durar ocho horas continuas, que es algo exigente a nivel performativo”, explica Zoitsa Noriega, egresada de la Maestría de Artes Vivas y profesora de la Facultad de Artes en la Universidad Nacional.

El tiempo en el que se llevarán a cabo las acciones es lo que sorprende de la muestra, ya que normalmente suelen realizarse acciones performáticas tan efímeras que duran alrededor de treinta minutos. Sin embargo, tratándose de esta creación particular de Le Roy, la participación constante de los espectadores hace que la viveza de la muestra se torne distinta y cada vez más interesante.

Tratándose entonces de un espacio dedicado al arte, la intervención que se realiza dentro de NC-Arte se torna una exposición en donde las obras prácticamente cobran vida, se convierten en seres que a través de sus movimientos crean un diálogo con sus visitantes.

“Es un proyecto que habla de cómo producimos y consumimos el tiempo. Normalmente cuando tú vas a una exposición tienes una hora y te vas. Aquí estás todo el día y puedes volver el día siguiente y habrá cambiado, y hasta puedes conversar con la gente que está haciendo la exposición. Entonces tu idea de temporalidad cambia mucho en cuanto a cómo se consume una exposición de arte”, comenta Segura, quien además explica que entre las acciones se tomarán algunos elementos que hablan de la museografía dentro de una exposición de arte, como los cuadros estáticos, el video puesto, el loop y hasta la materialidad de piezas escultóricas, realizando una especie de juego a través de movimientos corporales.

Es así entonces que a través de pequeñas acciones se van descubriendo ciertas remembranzas que envuelven a cada uno de los performers que hacen parte de la muestra. Es el tiempo presente, el pasado y un futuro claro para estos estudiantes de la Universidad Nacional, lo que los atrae a la idea de interpretar una retrospectiva compartida con la coreografía de Xavier Le Roy. Al respecto, Noriega, miembro de esta pieza performática, dice: “Yo estoy trabajando dentro del ejercicio coreográfico que propone Le Roy, una fricción que hay entre la danza contemporánea y las artes plásticas. Ha sido una trayectoria como de amor y fricción con la danza. Estoy tratando de construir una narración en donde esto se haga evidente”.

Noriega se inició con las artes plásticas y posteriormente se dejó encantar por la danza contemporánea. Fue así como realizó estudios en la Fundación Danza Común y el Instituto Universitario de Danza de Venezuela, fue becaria del Programa de Apoyos de Investigación-Creación de la Universidad Nacional de Colombia e investigadora del proyecto “Danza: Prácticas entre la tradición y la contemporaneidad”, apoyado por el Ministerio de Cultura y la Orquesta Filarmónica de Bogotá, entre muchas otras cosas en donde constantemente mezclaba su educación como artista plástica con su pasión con la danza. Este es un claro ejercicio de lo que cada uno de los performers que aparecen en el proyecto tratan de visibilizar durante la muestra. Es entonces el tiempo que transcurre a través de las artes lo que saca a flote toda una representación, sus historias contadas entre el cuerpo y el movimiento.

“Pensamos que sería interesante este proyecto y también para nosotros como institución artística que siempre intentamos abogar por proyectos que estén un poco en espacios liminales entre arte y tecnología, arte y arquitectura, arte y ciencia, arte y performance… No nos interesa tanto trabajar en arte, discurso por y para el arte, sino más bien ampliarlo, y creemos que es una oportunidad muy interesante para que la gente entienda la expansión dentro de lo que puede ser el arte contemporáneo, y por eso decidimos invitar a Xavier”, reitera la directora de NC-Arte. Y es que la dualidad y los temas transversales que involucran a las artes se manifiestan en este espacio con un alto grado de reflexión, manifestándose con proyectos educativos que, para Retrospectiva, se convierten en un gran reto. Sin embargo, a través de las expresiones corporales de quienes hacen parte de la muestra, se pueden manifestar infinidades de reacciones, un énfasis en las cualidades identitarias que logran llevar a representar en algunos casos a los propios visitantes.

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