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Víctor Hugo Prada: “Todas las personas tenemos la capacidad de actuar”

En su laboratorio “Lo íntimo transgresor”, que se realizará en Barraca Teatro el próximo mes, Prada invita a las personas a descubrir el poder creativo del autoconocimiento. Aquí habló sobre este método que invita a pensar y sentir en escena.

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Santiago Gómez Cubillos
26 de febrero de 2026 - 02:00 p. m.
El laboratorio de Prada se realizará en cuatro sesiones que serán el 14, 21 y 28 de marzo. La muestra final será el 10 de abril.
El laboratorio de Prada se realizará en cuatro sesiones que serán el 14, 21 y 28 de marzo. La muestra final será el 10 de abril.
Foto: Cortesía
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¿Cómo nació el laboratorio “Lo íntimo transgresor”?

“Lo Íntimo Transgresor” es una invitación a sentipensar. El arte nos posibilita crear una capa protectora para poner en escena lo que nos imponemos en la vida cotidiana, como la culpa, el miedo, la vergüenza, la pena o la angustia. A partir de eso, trabajamos con una metodología que proviene aprendí en mi maestría en investigación psicoanalítica y aplicada a las artes escénicas: un proceso de sublimación. Claro, no se trata de que todo el mundo sublime, sino de que haya una transformación frente a los límites que cada sujeto se impone para poder crear. Y cómo se crea? Se crea desde lo personal, desde lo que se siente y se piensa, conectando tres áreas: mente, cuerpo y espíritu. Esa integración del yo permite transmutar aquello que a veces nos da vueltas en la cabeza.

Para las personas que tal vez no estén familiarizadas con conceptos como “sentipensar” o “sublimación”, ¿cómo lo explicaría?

Bueno, para bajarlo un poco para bajarle un poco a lo conceptual: si tú sientes que quieres trabajar algo que te está angustiando, que te está generando muchas preguntas y no sabes cómo hacerlo, puedes acercarte a las artes. Eso es “Lo Íntimo Transgresor”: tomar lo que siente o piensa la persona que atraviesa el laboratorio y ayudarla a vivir todo eso a través de la danza, el canto, el teatro y las artes del movimiento en general.

Usted dice que “el escenario puede ser un lugar de sanación”. ¿Por qué?

Porque en el escenario uno se muestra como es, sin máscaras. Suena paradójico porque uno allá arriba está interpretando un personaje, pero eso no significa que uno deje de ser uno mismo. El actor de teatro siente de verdad, vive en escena, porque es un arte que se hace in situ, con el espectador en frente; es en vivo y en directo. No hay cámara ni posibilidad de decir “corte”. Eso te hace muy vulnerable, claro, pero también te permite crear desde lo íntimo.

¿Cómo le ha ayudado el teatro a transitar sus emociones?

Yo llevo trabajando este método desde 2013, cuando empecé a investigar sobre lo íntimo y la transgresión. Quise pensar este laboratorio así porque no quería un espacio en el que la gente fuera solo a aprender teoría o técnica teatral, sino a autoconocerse, a reflexionar sobre su vida y ojalá a comprenderse un poco más. Eso fue lo que yo viví cuando me acerqué al teatro y por eso ahora puedo acompañar estos procesos, porque los trabajé en mí durante muchos años. Que las personas vean que yo también pasé por ahí es esencial porque eso genera identificación y posibilita que también se atrevan y se permitan acompañarse de este proceso.

Cuéntenos un poco más sobre su trabajo en el mundo del arte...

Yo vengo de Medellín y me acerqué al teatro, a la danza y a las artes del movimiento más o menos a los 15 años. Soy un artista integral. Me formé en la Universidad de Antioquia como maestro en arte dramático y ahí mismo me formé como magíster en investigación psicoanalítica.

Desde entonces, me ha interesado este tema de lo íntimo y eso lo he llevado a procesos por muchos países de Latinoamérica como México, Ecuador, República Dominicana, Cuba y Costa Rica. Además, en Medellín dirijo la Corporación Cultural y Artística Politriarte, donde tengo un grupo de teatro y una escuela. Allí muchos jóvenes y niños se permiten transformar sus realidades de vida, porque el arte también es un medio de transformación social.

Y bueno, una cuñita: voy a estrenar una obra que se llama Currucutú, en Barraca Teatro, el 21 de marzo. Allí me involucro y me pongo en escena con todo lo íntimo transgresor de Vichu Prada, que es como me conocen en el medio artístico.

¿Cómo se le enseña a actuar a alguien que nunca ha pisado un escenario?

Precisamente no se trata de enseñar a actuar. La idea es permitirse vivir experiencias. Nos han hecho creer que, si no tenemos determinada profesión o cierto conocimiento, no podemos acercarnos al arte. Pero el arte está abierto a todo tipo de personas. En la metodología trabajo con una hibridación entre actores naturales —quienes no tienen formación ni conocimientos técnicos— y actores profesionales, en el mismo nivel. No estamos enseñando teatro en términos académicos, sino invitando a actuar. Quienes ya tienen herramientas y experiencia son bienvenidos con todo su saber, pero quienes no se han acercado también poseen recursos, solo que no desde la teoría. Ahí es donde está el juego. Además, eso transgrede un poco el ego del actor o del artista que cree que, por tener conocimiento, no debe mezclarse. La propuesta es sentir en compañía de otros y otras, sabiendo que todos aprenden de todos.

Hablando de actores naturales, uno de ellos es Ubeimar Ríos, el protagonista de la película “Un poeta”, y él dice que, en realidad, todos somos actores, la diferencia es que a él le tocó entrar a escena. ¿Qué opina de eso?

Totalmente. Todas las personas tenemos la capacidad de actuar porque todo el tiempo sentimos, pensamos y reaccionamos. En la vida cotidiana asumimos roles que hacen que nos comportemos de cierta manera. Por eso para mí el teatro es el estudio de la vida. Cuando nos ponemos en el escenario, estamos interpretando la vida. Entrar en un personaje no es hacer “como si” lo fuéramos; es vivirlo, encarnarlo, sentirlo. Si ya hacemos eso todos los días, también podemos permitirnos hacerlo en escena.

Santiago Gómez Cubillos

Por Santiago Gómez Cubillos

Periodista apasionado por los libros y la música. En El Magazín Cultural se especializa en el manejo de temas sobre literatura.@SantiagoGomez98sgomez@elespectador.com
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