
Federico Torrado (izq.) junto a Octavio Solorio, el actor que protagonizó el cortometraje “Yoruga”.
Foto: Waking Whale
En Estados Unidos hay unas casas y oficinas de colores grises con paredes desgastadas y letreros borrosos. En esos lugares se hacen cosas, en teoría, importantes: se atienden consultas médicas, se sacan licencias de conducción, se habla con oficiales de migración, se piden libros prestados o se compra el seguro del carro. Pero al entrar, la sensación es que no es tan importante lo que allí ocurre. Que más bien es una cosa más de la que hay que ocuparse y que puede que no sea vital, pero es requisito, así que ahí está. Como si el seguro para...

Por Laura Camila Arévalo Domínguez
Periodista en el Magazín Cultural de El Espectador desde 2018 y editora de la sección desde 2023. Autora de "El refugio de los tocados", el pódcast de literatura de este periódico.@lauracamilaadlarevalo@elespectador.com
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