Diálogo con el presidente de Cambio Radical

“Adhesión a Vargas Lleras no es un chiste”: Jorge Enrique Vélez

Habla de las razones jurídicas y políticas de esa decisión. Dice que los avalados en las listas al Congreso pasaron rigurosos controles, que no son enemigos de la paz y que apoyan lo que les convenga a 50 millones de colombianos y no a 7.000 reinsertados.

Jorge Enrique Vélez contó que les negó el aval a cerca de 60 personas. / Archivo El Espectador

En redes sociales hacen el chiste de que Germán Vargas Lleras se vio muy sorprendido con la decisión de Cambio Radical de adherir a su aspiración presidencial…

Eso tiene dos situaciones que el país desconoce: una de carácter jurídico y otra de carácter político. La jurídico es que él pertenece a Mejor Vargas Lleras, el movimiento que lo avaló. Si los candidatos aportaban publicidad, podría darse una investigación por doble militancia. Entonces, había que generar de todas maneras una adhesión a la campaña para que Cambio Radical, obviamente, y todos sus miembros, pudieran trabajar tranquilos y no hubiera posibilidad de que cada uno, independientemente, adhiriera a otros candidatos. Es una decisión de partido. La segunda es lo político: he tenido reuniones con todos los candidatos de Cámara y Senado, y me parece importante que se conozcan, hablen y se vean con Germán Vargas, porque de todas maneras son nuestros concejales y diputados los que van a salir a hacer campaña. No es ningún chiste.

Pero muchos siguen sin entender por qué Vargas Lleras, jefe fundador de Cambio Radical, se inscribe como independiente, si al final iba a terminar siendo avalado…

Ojo, que no es avalado, estamos hablando de adhesión. Son cosas distintas. Lo que hubo fue una adhesión de Cambio Radical a Mejor Vargas Lleras. Él tiene apoyo de otros. Si hubiera habido reforma política, eso se hubiera podido permitir, pero cuando se salió a recoger las firmas no estábamos seguros. Hay gente de los partidos Liberal y Conservador, por ejemplo, que quieren apoyarlo, pero no tienen nada que ver con Cambio Radical, ni quieren adherir. La forma clara para poder abrir la puerta para llegar a una candidatura multipartidista y de organizaciones sociales es hacerlo por firmas, como lo hace la gran mayoría. Y una de esas organizaciones que adhiere es Cambio Radical.

¿No será que lo de las firmas fue una estrategia para adelantarse a la campaña?

No, yo estuve en varios departamentos con Vargas y mucha gente —liberales, conservadores, de la U— dijeron que había que buscar una forma para llegarles a todos, y qué mejor que la sombrilla de Mejor Vargas Lleras. Esa era la forma de poderlo hacer y creo que da buenos resultados.

No puede uno dejar de recordar el episodio en el que usted le ofreció el aval de Cambio Radical y Vargas Lleras se enfureció…

Es que no lo ofrecí. Fue una periodista de El Espectador que me preguntó si yo le entregaría el aval y le dije que si me lo pedía, claro que sí. Y ella tituló diciendo que yo le estoy dando el aval. No fue nada distinto a una pregunta. Si yo lo hubiera hecho, habría sido en una rueda de prensa.

Sea como sea, Vargas Lleras se molestó…

Claro, él estaba en el exterior y vio un titular que decía que le habíamos dado el aval.

Cambio Radical es uno de los partidos más cuestionados tras la inscripción de listas al Congreso por los avales a personas cuestionadas, además de los problemas del pasado con dirigentes destituidos y hasta encarcelados. ¿Cuál es su respuesta a esta realidad ineludible?

Todos los partidos tienen problemas, de los que nunca hablan en la prensa. En el Partido Verde, por ejemplo, el hermano de Iván Marulanda, segundo de Fajardo, está condenado a 30 años de cárcel por narcotráfico en EE. UU. Antonio Sanguino, ¿ustedes saben lo que le pasó a su hermano? Es parte del tema de microtráfico en Bogotá. Y si coge la lista de las Farc, no son santas palomas. Los candidatos nuestros, claro que tienen investigaciones, y si fueron alcaldes y gobernadores, es normal. Nosotros hicimos un proceso interno, fuimos a la Ventanilla Única del Ministerio del Interior y si el país lo que quiere es que sean más estrictas las condiciones, entonces deben cambiarse los requisitos. Ahí todos pasaron y sólo hubo un problema de homónimos con Ernesto Daza, que ya se está aclarando. Además, contratamos una multinacional que tiene 57 listas de controles sobre antecedentes penales en el mundo. Y todos pasaron. Algunos tenían investigaciones en la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría, y el Comité de Ética les pidió a sus abogados explicaciones sobre la razón por la cual no tendrían dificultades para aspirar. Al pasar todo ese proceso, colgamos las hojas de vida en la página del partido. Y hasta el momento de la entrega del aval, ninguna de las 88 personas de la lista al Senado y las 130 de las listas a la Cámara estuvieron impedidas.

Es lamentable, sin embargo, que reconozca que muchas tienen problemas…

Fuimos un partido que hizo una campaña por redes. Invitamos a la gente a nuestro partido, gente que no tenía nada que ver con la política. En la lista al Senado, hay 40 personas que jamás en su vida han tocado un directorio. Yo invito a que revisen la lista. Don Popo Ayara, rapero y grafitero, o Álex Calvo, que es enano y tomó la determinación de ser candidato. Esto no se cambia de un día para otro, pero estamos dando un paso. ¿Sabe a cuántos empresarios les dije que se metieran a la lista? A no menos de 20. Lo mismo a por lo menos 30 profesores. Pero es difícil porque la gente no quiere. Lo hicimos entonces vía virtual y tuvimos un buen resultado. Ahí está esa gente y ojalá voten por ellos.

¿Usted se siente satisfecho y tranquilo con los avales que entregó?

Sí, pasaron todo el proceso. Estoy tranquilo.

¿No teme que les ocurra lo que les pasó con Oneida Pinto en La Guajira?

Reconozco que nos equivocamos, pero ¿quien fue el que vino a destapar todo el tema en La Guajira? Yo me voy allá como gobierno y denuncio incluso a los de Cambio Radical. Si aquí nos toca, se le pide a la Fiscalía que abra la investigación. Lo que sí no hay es alcahuetería. Una cosa es uno dando el aval, pero yo no puedo responder por el día a día de cualquier persona.

¿O sea, no pone las manos al fuego por los que avaló? Porque ya la Procuraduría acaba de sancionar a la exgobernadora del Quindío, Sandra Paola Hurtado, una de sus candidatas al Senado…

Qué voy a saber qué hace cada uno en la noche o en su día. Es decir, firmaron un tema de anticorrupción y todo, y vamos a mantener los controles. Pero si me informan de algún problema, yo mismo tomaré la determinación en el Comité de Ética. Por ejemplo, a 60 personas no les entregué el aval. Había gente que tenía investigaciones por el tema de alimentos, y si no le responden a la familia, cómo van a responder públicamente.

Uno de los avales más cuestionados ha sido el que se le dio a Richard Aguilar, hijo y heredero político del coronel Hugo Aguilar, condenado por parapolítica, ¿usted defiende ese aval?

Richard fue el mejor gobernador de Colombia, estudio en EE. UU., es graduado de las mejores universidades y uno de los argumentos en su contra es que por ser hijo del coronel Hugo Aguilar es el heredero de sus votos. Pero no recuerdan que él se peleó con el papá, quien incluso le montó candidato en la lucha por la Gobernación de Santander. Y ganó un tercero. La votación de él es propia, no del papá. Yo le doy la cara al país y si me preguntan por cualquier persona que tenga dudas, explicaré por qué le dimos el aval. En este país son muy pocos los que dan la cara.

¿No cree que todo este tipo de situaciones, así tengan justificación, alimentan esa falta de credibilidad en la política?

Definitivamente y por eso tenemos que llegar a la lista cerrada. El país no puede seguir haciendo política con listas abiertas, pero tiene que haber una reglamentación con el tiempo suficiente para definir cómo se escogen los candidatos. No me queda ninguna duda que el día que tengamos lista cerrada esas cosas se puedan solucionar.

A Cambio Radical, a Vargas Lleras y a usted les critican que estuvieron ocho años en el Gobierno y ahora le dieron la espalda, sobre todo en el tema de la paz. ¿Cómo se explica esa maroma?

No somos enemigos del proceso de paz. ¿De qué somos enemigos? De muchos de los temas que desafortunadamente no se hicieron como se debía. Muchas de las cosas ni siquiera las discutieron en La Habana. Por ejemplo, las Farc tenían que entregar todos sus bienes y no los hicieron. Yo hice parte de una gran investigación en ese tema cuando fui superintendente de Notariado. También pretendían que los testaferros pudieran ir a la JEP solo cuando los descubrieran. Eso no puede ser posible. Y la reforma política, no había tiempo de poderla hacer y se lo dijimos al ministro del Interior mil veces. Pero la querían hacer a la brava y pretendían que hiciéramos lista cerrada faltando dos meses para las inscripciones.

Pues la sensación es que apoyaron al Gobierno mientras estuvieron en él…

Nosotros apoyamos lo que les convenga a 50 millones de colombianos, no a 7.000 reinsertados, particularmente a las Farc.

¿Cuáles son las principales propuestas que va a defender Cambio Radical en campaña?

Hemos tomado la decisión de acoger y defender el programa de Germán Vargas Lleras.