Catalina Ortiz y la política del emprendimiento

Abogada con maestría en administración pública, Catalina Ortiz fue una de las personas que ayudaron a construir la Coalición Colombia, al lado del hoy candidato presidencial Sergio Fajardo, y aspira a convertirse en la líder de su bancada como representante a la Cámara por el Valle del Cauca.

Catalina Ortiz, # 101 en la lista de la Alianza Verde a la Cámara por el Valle. / Archivo particular

¿Quién es Catalina Ortiz?

Una vallecaucana trabajadora, que se educó con crédito del Icetex y que becada logró llegar hasta Harvard. Fui gestora de la Fundación Terpel y del Programa Impulsa. Soy una mujer emprendedora, con muchas ganas de poner mi experiencia al servicio del Valle del Cauca en un sitio bien difícil como lo es el Congreso, como un grano de arena para ayudar a sanear la política en Colombia.

Si el Congreso es difícil, ¿por qué dejar el sector privado?

Porque las decisiones importantes de la región se toman en política y porque quiero abrirle el campo a otra gente para que también lo haga. No nos podemos seguir quejando de que la política es lo peor cuando no participamos y no votamos. Hay que asumir responsabilidades y ojalá después de mí se metan más mujeres, más jóvenes, a concejales, ediles, diputados, para comenzar a cambiar esa mala política.

¿Cómo hacer para que la Coalición Colombia no repita el fracaso de la Ola Verde?

Yo ayudé a construir la Coalición Colombia por el lado de Sergio Fajardo y también estuve en la Ola Verde. En emprendimiento uno aprende que, o se queda detenido en los fracasos o avanza, y nosotros aprendimos cantidades en estos últimos ocho años. Sergio fue gobernador, tenemos equipos diferentes, estamos llegando a una primera vuelta completamente consolidados, mientras que en 2010 estábamos solos. Ahora están Compromiso Ciudadano, la Alianza Verde y el Polo. Fuimos capaces de ponernos de acuerdo en un candidato único y tenemos a nuestro favor precisamente las lecciones que nos dejó la Ola Verde.

¿Se podría pensar en ampliar esa coalición?

Nuestra campaña es la de aquellos ciudadanos a quienes les espanta el autoritarismo, y las posiciones polarizadoras. Fajardo ha dicho muchas veces que no se van a hacer acuerdos ni con Petro ni con De la Calle. No es nada personal con ellos, lo que pasa coalición no es un negocio electoral para ganar más votos, sino que está basada en principios y acuerdos programáticos y en nuevas formas de hacer la política. Al menos no veo posibilidades de alianzas antes de la primera vuelta.

¿Cuáles son sus principales propuestas para llegar al Congreso?

Uno tiene que hacer lo que sabe y yo conozco de emprendimiento. La idea es que sea más fácil, más visible, más importante dentro de la sociedad. El Valle del Cauca lo necesita. Quiero trabajar también por las mujeres, por su visibilidad, por alcanzar nuestro potencial como emprendedoras. No es justo que sigamos ganando menos que los hombres por el mismo trabajo, por ejemplo. Y soy una persona que sabe de la nueva economía, la economía digital y de negocios verdes. Dicen que la mitad de los trabajos en Colombia se van a automatizar, y tenemos que trabajar para reconvertir a los trabajadores, para que no se queden sin trabajo sino que puedan ser los empleados de esa nueva economía. Creo que tengo rigor y criterio, soy estudiosa y quiero ser la jefa de la bancada de Sergio Fajardo en el Capitolio.

¿Se puede ganarles a las maquinarias políticas, que en el Valle del cauca son muy fuertes?

No es fácil pero se puede. Lo demostraron Fajardo en Antioquia y Mockus en Bogotá. Demostraron que se puede hacer política de manera diferente, que es posible que en este país se escojan personas que no vienen de las maquinarias ni de la política tradicional. Y lo vamos a volver a hacer.

Uno de los temas críticos del Valle es Buenaventura, ¿qué propondría pare el puerto?

Todos los vallecaucanos tenemos que entender que nuestro futuro como región está atado a Buenaventura. Como dice la canción de ChocQuibTown, “todos somos Pacífico”. Hay varios temas: hay que seguir empujando lo del Centro de Servicios, pero hay un asunto aberrante que no se ha tratado y es que, si uno es mujer en Buenaventura, tiene cinco veces más probabilidades de morir dando a luz que en el resto del país. De eso no se habla, no hay recursos para hacer los diagnósticos y detectar las causas. Esa es una voz que quiero alzar. Tengo un grupo de profesionales que no han estado metidos en política y me están ayudando, trabajando por lo que realmente necesita Buenaventura.

¿Qué hacer frente a la creciente inseguridad ciudadana?

Fajardo pacificó Medellín, que sigue teniendo niveles altos de inseguridad, es cierto, pero acordémonos cómo era antes. Y Mockus hizo algo muy parecido en Bogotá poniéndole orden a la ciudad. Hay una cantidad de cosas por hacer y, puede ser cliché, pero eso del garrote y la zanahoria hay que volverlo a implementar. El tema de la cultura ciudadana se quedó en el pasado y tenemos que recuperarlo para que la autorregulación sea complemento de la autoridad. Y debemos apoyarnos en la tecnología, en lo de las cámaras y muchas otras cosas.

¿Votaría el aumento de la edad de pensión de los colombianos?

Definitivamente no.

¿Cuál es su posición frente al aborto?

La interrupción voluntaria del embarazo es una conquista de las mujeres, especialmente en los tres casos que ha reglamentado la Corte Constitucional.

¿Sobre la eutanasia?

Es un tema muy sensible, pero si una persona está sufriendo y, con todo el acompañamiento necesario, decide que se quiere ir, lo deberíamos dejar. Es un tema de libertad.

¿De la legalización de las drogas?

Nos hemos demorado en implementarla.

¿Del matrimonio igualitario?

Es imparable y así debe ser.

¿De la adopción por parte de parejas del mismo sexo?

El 50 % de los niños de esta sociedad no los quieren cuando los conciben y al 25 % cuando nacen. Los niños lo único que necesitan es que los quieran.

El Acuerdo de Paz, ¿hacerlo trizas, reformarlo o dejarlo como está?

Hay que introducirle, con todo el respeto porque se mantenga lo esencial, algunas reformas para que sea más fácil para esta sociedad voltear la página de la guerra y seguir para adelante.

¿Hay que seguir dialogando con el Eln?

Hay que hacer que respete un cese al fuego que ellos mismos vinieron pidiendo. Si no están dispuestos a seguir sentados así, creo que hay que pensar en pararse de la mesa.