Publicidad

La novela de las ocho (Opinión)

Agradable sorpresa el anuncio de RCN Televisión y, sobre todo, la invitación a la audiencia a través de su publicidad (hoy en día perdida) de la tradicional telenovela de las ocho. Debo decir que es para celebrar y mucho, por varias razones.

Jenniffer Steffens
12 de octubre de 2023 - 01:47 p. m.
"Rigo", la novela de RCN Televisión, es protagonizada por el actor Juan Pablo Urrego.
"Rigo", la novela de RCN Televisión, es protagonizada por el actor Juan Pablo Urrego.
Foto: RCN Televisión

La mirilla.

Esta semana, el lunes, después de la temporada de MásterChef Celebrity, la televisión privada retoma el espacio para la telenovela nacional, esta vez con “Rigo”. Hacen bien, hay hábitos y costumbres sanas y agradables, como la de la novela de las 8:00 p.m., que no era, ni es necesario cambiar por ningún programa. Las telenovelas colombianas y, en particular, la de la franja “prime” le han dado gloria a Colombia, abrieron mercados y paralizaron el país. “Café” lo hizo en la década de los 90, cuando aún el modelo era mixto y no existía la televisión privada. Colombia se paralizaba; la transmitían en la radio, y las calles estaban vacías a esa hora. La novela le dio la vuelta al mundo. No hay un reality que paralice un país, que convoque de manera arrolladora a la gente a salir corriendo para su casa a sentarse al frente del televisor para verlo. Claro, me dirán, ya nadie corre; los dispositivos móviles ofrecen la solución. Sí y no. Todos los ciudadanos no tienen esa posibilidad. Son muchas las condiciones y circunstancias que impiden generalizar: edades, actividades, poder adquisitivo, gustos, etc.

Le invitamos a leer: La razón por la que la novela de “Rigo” no se grabó en Urrao, Antioquia

Aclaro, no es un disgusto con el formato reality porque sí, con ninguno, aunque tenga mi opinión y gusto sobre estos. La verdad es que creo que esos programas irían bien en otro horario y días. De repente con menos frecuencia que la diaria, en la noche más tarde, o en un festivo. Pero en definitiva, arrebatarle al colombiano su producto nacional, su telenovela, juro que no fue la mejor idea. Seguramente las finanzas no me darán la razón. Pero creo que el retomar ese espacio para la producción argumental, ficción nacional, no alteraría el saldo bancario de los canales, puesto que el horario estelar siempre será apetecido para el anunciante, que además en muchos casos pertenece al mismo “holding” (para estar a tono...) grupo empresarial.

De tal manera que el plus, beneficio y lo positivo consiste en darle a la audiencia lo que siempre ha querido; segundo, devolverle al artista, al creativo, al director, a todo un gremio un espacio que le pertenece, ya no sé si por ley y por norma, pero sí por costumbre y tradición. Y esto, además, es muy importante puesto que ese cambio significó mucho para los trabajadores de la industria; la telenovela implica sustento y, en una medida considerable, para mantener la franja nutrida, hay que hacer muchas producciones. Al desaparecer esa necesidad, la fuente, los ingresos, para nosotros se redujo. La audiencia, el televidente de la señal abierta, sigue siendo y lo será por mucho tiempo numerosa y, por ende, significativa en términos económicos para los dueños productores. El mercado, aunque ambicionado y beneficioso de las plataformas y otros, está en proceso aún, y no creo que colmen al cien por ciento las expectativas en materia de utilidad. Aparte está el compromiso con el país y el estado en cuanto al uso del espectro electromagnético que es de todos y que rentan los canales. Ese punto debería tenerse en cuenta a la hora de negociar y regular ese uso. Si bien es cierto que es un negocio privado, se hace posible gracias al acuerdo con ese dominio del estado, por eso mismo se agradecería un mínimo manifiesto de calidad, contenido y apoyo a la cultura e identidad que, si se quiere, puede aportarle a la imagen, al interés de otros ojos en el mundo en nuestro país. Va directamente conectado con el apoyo a la no poco rentable actividad del turismo.

Por eso, no creo que se deba estar peleando por y con las tradiciones y costumbres a ultranza, por moda y snob. Menos por negocio. Repito, grandes y muy robustas ganancias genera y siempre lo ha hecho la televisión nacional en poder de sus artistas.

Todo nos lleva a lo mismo; si la ventana televisiva contribuye a la tarea, reconociéndonos y mostrando nuestra riqueza al mundo, seguro atraerá dividendos y mayor desarrollo a Colombia.

La dicha será toda y el ideal alcanzado, cuando la competencia se dé en igualdad de condiciones, es decir, de telenovela a telenovela, a esto se le sumaría un gran alivio para los artistas colombianos, puesto que esto significa recuperar su espacio de labor.

Ahora naturalmente no puede haber balance entre los dos canales, una producción-ficción enfrentada a un reality, que además lleva ventaja porque arrancó primero.

De esto, finalmente lo anhelado y relevante para los incansables creadores de esta industria es que el talento nacional representado en las telenovelas nacionales se posesione de nuevo en su horario.

Dicen las encuestas que “Rigo” ocupó el tercer lugar también que encendió televisores y agrega que le ganó al reencauchado “Pasión de Gavilanes”, todo esto quiere decir que la producción promete.

El toro de Urrao como le dicen a Rigo en la jerga ciclista, tendrá su público amantes del pedal; seguro los veremos festejar y brindar frente al televisor con sus “caribañolas”, y ojalá se desborde, cuando el protagonista vuele en su caballo de acero.

¿Muy prematuro adelantarse a los resultados de sintonía de “Rigo”? Honestamente no lo sé, el negocio de la televisión puede ser impredecible, lo que sí puedo decir es que el personaje es encantador. La interpretación de Juan Pablo Urrego se merece laureles. Lo aplaudo, veraz, creíble, sincero y seguramente crecerá a medida de la evolución de esta videografía, género que vuelve al ruedo, con este personaje querido por el público.

¡Bienvenida la telenovela de las 8!

Por Jenniffer Steffens

Temas recomendados:

 

Carlos(92784)12 de octubre de 2023 - 03:07 p. m.
En total acuerdo. Estamos hasta la coronilla de la farza de los realitis.
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.
Aceptar