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24 Jan 2022 - 2:00 a. m.

“Succession”, la historia de un drama familiar

La exitosa serie de HBO Max ganadora de cuatro premios Emmy presenta a los Roy, una familia multimillonaria y poderosa dueña de un gran conglomerado de medios de comunicación; sin embargo, la guerra interna entre ellos se roba el “show”. Sus protagonistas, Brian Cox y Jeremy Strong, hablan sobre sus personajes y los conflictos que deben enfrentar.
Daniela Suárez Zuluaga

Daniela Suárez Zuluaga

Periodista Entretenimiento
Succession es una serie sobre una familia disfuncional, dueña de un imperio de medios.  / Cortesía HBO Max
Succession es una serie sobre una familia disfuncional, dueña de un imperio de medios. / Cortesía HBO Max
Foto: Graeme Hunter - Graeme Hunter

El poder y la codicia han sido parte de la trama de un sinfín de producciones, pero Succession tiene un plus, y es que, además de todos estos problemas, esta serie presenta a los espectadores un drama familiar que envuelve en instantes. La familia Roy tiene lo que cualquiera quisiera: dinero, fama y, sobre todo, poder… y aunque pareciera que tienen la vida perfecta, hay algo que les falta: unión.

Igual que las historias comunes de familias que viven en constante conflicto por dinero, propiedades y más dinero… esta familia que presenta la serie de HBO Max no es la excepción. Son dueños de un conglomerado exitoso de medios de comunicación que incluye: televisión por cable, periódicos, parques de atracciones, un estudio cinematográfico y una línea de cruceros… y aún así, quieren más. No está mal ser ambicioso, pero en la serie, la familia Roy es su propia enemiga.

En la primera temporada, estrenada en junio de 2018, Succession presentó a sus personajes, los miembros de la familia Roy: Logan, el patriarca de la casa, interpretado por Brian Cox; Kendall, a quien le dio vida el actor Jeremy Strong; Siobhan, interpretada por la actriz Sarah Snook, y Roman, encarnado por el actor Kieran Kulkin. Esta entrega mostró en cada uno de sus capítulos las luchas de poder y los enfrentamientos entre cada miembro de la familia, presentando a cada personaje y sus mezquinas personalidades.

También en esta temporada, los espectadores conocieron todo lo que la familia Roy poseía, y la cantidad de dinero que manejaba… aun así, Logan Roy y sus hijos estaban dispuestos a lo que fuera con tal de tener más, y llegar a ser la familia más poderosa de todo el mundo. El fuerte carácter de Logan y la forma en la que se refería a sus hijos fue fundamental para lo que vino después, una guerra entre padre e hijos, pero principalmente con Kendall.

En la segunda temporada, lanzada en 2019, las tensiones entre los Roy se hacen cada vez más fuertes, pues los escándalos que habían salido a la luz sobre Waystar Royco, su empresa, tomaban cada vez más relevancia y necesitaban urgentemente que alguien se culpara por todo lo que estaba pasando y asumiera su responsabilidad. No eran acusaciones leves, pues la revista New York Magazine había revelado que uno de los trabajadores más reconocidos de la empresa había presionado a varias mujeres para que tuvieran sexo con él a cambio de jugosos contratos, además de ocultar otros múltiples crímenes que se cometían.

Logan pensó en su hijo Kendall como cortinilla de humo, para que las personas pensaran que había un culpable y que la empresa estaba tomando las medidas pertinentes ante dichas acusaciones, pero la historia dio un giro inesperado en la rueda de prensa que dio Kendall a los medios de comunicación, pues lanzó un comunicado en el que revelaba que su padre era una “presencia maligna, un matón y un mentiroso”, y que además era consciente de todo lo que pasaba en la empresa. Para Jeremy Strong, interpretar a un personaje como Kendall no fue una tarea fácil, pues tiene una carga emocional bastante fuerte y sufre una angustia que lo persigue temporada tras temporada.

“Creo que esa angustia de Kendall viene de ser sofocado y sentirse frustrado toda su vida. Se debe a la falta de educación y amor de sus padres. Este personaje tiene mucha rabia”, admite Strong. “La serie, de alguna manera, explora el legado familiar, ¿verdad? Pero se trata de un legado de daño, y abuso que es endémico en esta familia, y de entender que hay un desbordamiento en la cultura. La toxicidad dentro de esta familia encuentra su camino hacia el agua subterránea y el agua subterránea se envenena”, agrega el actor.

Después de la emboscada que le tendió su hijo Kendall al final de la segunda temporada, Logan Roy comenzó la tercera entrega en una posición peligrosa, luchando para mantener sus alianzas familiares, políticas y financieras. La tensión se incrementa cuando la irreconciliable batalla empresarial amenaza con causar una auténtica guerra civil en la familia.

“Hay un nuevo desafío. Está este hijo rebelde que está tratando de probarse a sí mismo y Logan sabe que va a recibir un duro golpe, solo porque Kendall es un joven muy complicado, es un chico tan solitario. No hay nada que Logan pueda hacer al respecto, pero aun así lo ama”, reveló Cox sobre lo que muestra la tercera entrega de la exitosa serie, ganadora de cuatro premios Emmy a Mejor drama, Mejor actor, Mejor guion y Mejor dirección.

¿Qué pasa en una familia en donde el amor está ausente y, entonces, el poder llena este vacío emocional? Los hijos trasladan sus carencias afectivas al terreno empresarial para intentar quebrar el poder que su padre ejerce sobre ellos.

A pesar de la disfunción de los vínculos de los Roy, que incluye traiciones, maltratos y violencia entre sus miembros, el concepto de “familia” se respeta y se cuida por sobre todas las cosas, principalmente frente a las amenazas externas. El precio a pagar es, nada más y nada menos, que el cariño y el reconocimiento de Logan.La tercera temporada de la serie está disponible en HBO Max desde octubre de 2021, al igual que sus otras temporadas, que exponen el drama familiar más exitoso de la plataforma.

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