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Wes Anderson y Jarvis Cocker: una charla sobre “La crónica francesa”

El director de la película y el actor y músico británico que interpreta al personaje Tip-Top reflexionan sobre su experiencia en el filme y cuentan por qué la música es tan importante en esta historia cinematográfica.

13 de noviembre de 2021 - 02:00 a. m.
El músico, actor y presentador británico Jarvis Cocker interpreta a Tip-Top en la película "La crónica francesa". / AP
El músico, actor y presentador británico Jarvis Cocker interpreta a Tip-Top en la película "La crónica francesa". / AP
Foto: Vianney Le Caer/Invision/AP - Vianney Le Caer

En la rocola del Café Sans Blague, punto de encuentro de los jóvenes idealistas de la ficticia ciudad francesa de Ennui-sur-Blasé, suena un grito de guerra que demostrará ser la banda sonora de una revolución. Aline se convertirá en una conocida canción para muchos. Fue grabada por primera vez en 1965 por el legendario cantante francés Christophe y le trajo el éxito de la noche a la mañana. Pero la versión que suena en la película La crónica francesa, de Wes Anderson, pertenece a un personaje ficticio llamado Tip-Top, a cargo del músico británico Jarvis Cocker (quien también interpreta la canción).

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Todo empezó, explican Anderson y Cocker, a partir de la carátula de un disco. Una idea simple para una estrella de pop francesa que los jóvenes personajes del filme pudieran idolatrar. Pero evolucionó más allá de la versión de Aline que hizo Cocker para la banda sonora de la película. De hecho, inspirado en el ficticio cantante y con tanto tiempo libre durante el confinamiento de la pandemia, Cocker decidió grabar un álbum de doce canciones de este artista ficticio, titulado Chansons d’Ennui Tip-Top.

El álbum y la idea de Tip-Top son un tributo a la música y cultura que estos dos francófilos, Anderson y Cocker, veneran. Reunidos para el estreno mundial de La crónica francesa en el Festival de Cine de Cannes, ambos reflexionan sobre su larga historia juntos, la filosofía de la música pop francesa y cómo la portada de un disco inspiró su propio álbum.

¿Cómo se conocieron?

Wes Anderson (W. A.): En realidad, la primera vez que nos vimos con Jarvis fue en una fiesta por mi película Los excéntricos Tenenbaums, en Londres. Eso fue hace como veinte años. Y luego nos volvimos a encontrar en una fiesta para la película María Antonieta, que se realizó en Versalles, y en esa época estábamos los dos viviendo en París. Así que ahí llegamos a conocernos más y, poco tiempo después, yo estaba trabajando en Fantastic Mr. Fox, y le pregunté a Jarvis si quería interpretar a un personaje que cantaba una canción.

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Jarvis Cocker (J. C.): De hecho, me compré un banjo creyendo que quizá podría aprender a tocarlo, pero me excedió. Aún me excede. Tiene cuerdas que nacen a media altura del mástil. La fiesta para Los excéntricos Tenenbaums fue en un lugar extraño del Soho, ¿no? Yo era el DJ en esa fiesta, en el último piso de alguna parte, y recuerdo que pensé: ‘Voy a explorar un poco’. Había visto “Tres son multitud” y tenía la banda de sonido, y creo que puse un par de temas para tratar de crear el clima adecuado.

Comparten el gusto por la música y el amor por la cultura francesa...

J. C.: Sí, diría que sí. La canción que aparece en la película, Aline, es una de las canciones francesas preferidas de Wes. Yo, en realidad, nunca la había escuchado antes de que él me la enseñara. Y siempre me gustó la música francesa; en particular Serge Gainsbourg, Jacques Dutronc y cosas así.

W. A.: Siento que nuestro personaje, Tip-Top, quizá debido a su estilo, o a su look, es muy Dutronc. Estoy seguro de que le conté a Jarvis cómo fue la primera vez que escuché la canción Aline. Fui a una fiesta en el club nocturno Castel... Probablemente en torno a la época en que nos conocimos. Es un club de París, que queda en el distrito. Yo estaba sentado junto a un hombre canoso de contextura chiquita y delgada, con una barba y anteojos de sol azules, que no hablaba mucho inglés. Mantuvimos una suerte de conversación, y me pareció muy cálido y amable, pero no llegamos realmente a comunicarnos muy bien.

¿En qué momento de la creación de la película “La crónica francesa” se le ocurrió incorporar a un personaje como Tip-Top?

W. A.: Bueno, me gustaría que Roman [Coppola] estuviese aquí, porque esta es la historia que escribí con Roman. Creo que estábamos escribiendo una escena y sencillamente surgió. La idea era abordar la cultura juvenil francesa de fines de los años 70, y en algún momento de nuestra conversación sobre qué cosas tenían lugar en el café, nos preguntamos ¿quién es su héroe? ¿Quién estará sonando en la rocola? Y a partir de ahí creo que comenzamos a darle forma y nos preguntamos: ¿cómo lo llamamos? Algo francés como Tip-Top. El nombre está en inglés, pero jamás llamarías a tu ídolo de pop Tip-Top fuera de Francia.

J. C.: La canción suena en un momento muy especial. Creo que probamos componer un tema original, pero no era lo suficientemente Tip-Top. Pero debía tener —como lo describió Wes— ese momento donde nadie puede evitar unirse a cantar. “Et j’ai crié, crié ‘Aline!’”. Es como una llamada a cerrar filas.

¿Cómo escogieron las canciones para el álbum?

J. C.: De una forma bastante arbitraria en realidad. Sencillamente son canciones que me gustan. Por ejemplo, hay una versión de una canción de Françoise Hardy llamada Mon Amie La Rose, y esa es una canción que, cuando aún vivía en Sheffield al poco tiempo de dejar la casa de mis padres, encontré este disco de Françoise Hardy en una tienda de objetos usados, en el cual cantaba canciones en inglés. Y siempre me fascinó esa canción.

W. A.: Con Aline, en términos de registro y categoría vocal, creo que Jarvis y Christophe están en los polos opuestos del espectro. Es gracioso que estemos estrenando la película en el mismo Festival de Cine de Cannes que se inauguró con una película de Leos Carax, porque al hablar de cómo estas letras francesas a veces son abiertamente poéticas o abstractas, realmente, Leos Carax fue la inspiración de varias de estas escenas.

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¿Por qué creen que la metáfora y el lenguaje figurado son una influencia tan importante en la música pop francesa?

J. C.: No sé cuál es la razón, pero pienso que tal vez tenga algo que ver con que la música rock y pop en Francia son algo importado. Tuvo lugar en Estados Unidos y el Reino Unido, y fue un movimiento muy importante. Y no solo en Francia, sino que se importó a muchos lugares del mundo. Con el tiempo, se preguntaron: “¿Por qué estamos pagando para importar esto? ¿Por qué no hacemos nuestra propia música?”. Pero fue posterior a esto, así que supongo que todas las personas que habían estado creando chansons o cosas así comenzaron a componer letras para canciones pop, y no pudieron evitar agregar un poquito de profundidad o carácter a las canciones.

W. A.: Creo que las conversaciones sobre filosofía también son mucho más habituales entre los jóvenes. En especial en Estados Unidos, comparado con épocas anteriores. Las conversaciones políticas son… no quiero decir que están de moda, pero son las cosas de las que hablan. Son parte de lo que les interesa. Cuando yo era adolescente no era así. Quizás un poco más en la universidad, pero la filosofía no era algo con lo que los adolescentes estadounidenses entraran en contacto. En Francia, es algo que tienes delante a medida que creces.

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