
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Gustavo Cárdenas, el hombre que le dio vida a Coestrellas, la productora que reunió a grandes actores y personalidades de la televisión colombiana, falleció el 22 de julio de este año en Bogotá a sus 80 años.
Conocido por el legado irrefutable que dejó en la televisión colombiana, al ser uno de sus pioneros, su nombre seguirá vigente en la historia de la comunicación del país. Su vida profesional estuvo colmada de grandes momentos, rodeado de sus amigos más cercanos e innumerables proyectos que se hicieron realidad, catapultando su carrera hasta el formato televisivo.
Desde niño, Gustavo tuvo que cambiar de vida más de una vez. Sus padres, oriundos de Neira, Caldas, decidieron irse a vivir a Buga, donde vivieron un largo tiempo. Después, él mismo decidió dar un paso adelante y viajar a la capital buscando un futuro mejor.
Tanto su talento como su inteligencia lo llevaron rápidamente a convertirse en una de las figuras más emblemáticas en la pantalla chica del país, logrando así convertirse en el vicepresidente de Caracol y presidente de Asomedios. Junto a Bernardo Romero, el reconocido Fernando González Pacheco y Carlos “El Gordo” Benjumea, fundaron Coestrellas, productora que le dio vida a programas importantes en Colombia, como lo fueron “Dejémonos de vainas”, “Compre la orquesta”, y “Señora Isabel”, entre otros.
Su historia como periodista fluyó de manera casi que espontánea, pues quienes lo rodeaban y sus amigos más cercanos eran personas talentosas; y no solamente sus amigos, sino también su familia. Por ejemplo, Hernando Giraldo, primo de Gustavo, quien escribió durante treinta años “Columna Libre” en El Espectador —que era una de las más leídas en la época en que Guillermo Cano llevaba las riendas del periódico—, era más que su primo, su cómplice y hermano, con quien protagonizaron grandes momentos en la radio empresarial colombiana.
Gustavo Cárdenas era abogado, pero encontró en la televisión un espacio en el que se desenvolvió completamente, sobre todo en la parte ejecutiva. Según su hijo, Juan Camilo Cárdenas, fue una transición que su padre hizo rápidamente. “Él ejerció muy poco como abogado, pero entró al mundo empresarial con su gran mentor, que fue don Germán Montoya a través de Colmotores y también su entrañable amistad con Alfonso López Michelsen antes de que fuera presidente y durante su presidencia. Conoció a Fernando Londoño Henao, presidente de Caracol, y ahí fue entrando al mundo de la radio, y luego a la televisión con Coestrellas en los años 80”, afirmó.
Sus buenas relaciones hicieron que Cárdenas comenzara a considerar los medios colombianos como una plataforma en la que valía la pena contar historias y que era merecedora de un cambio que revolucionara la manera en la que los colombianos veían la televisión en ese momento. En la década de los 90, durante el periodo presidencial de César Gaviria, su programadora ofrecía temas diversos, pasando desde lo cultural y entretenido hasta lo político y familiar.
Pero Gustavo no era solo trabajo, también era un hombre muy familiar, que disfrutaba al máximo de la compañía de sus seres queridos, sobre todo de sus nietos. “Mi papá fue una persona que siempre buscó cuidar mucho su vida privada, y precisamente por eso en su vida familiar fue una persona que protegió mucho la intimidad. Siendo una persona con una trayectoria sumergida en los medios de comunicación, protegió mucho a su familia de esa vida de la farándula y los chismes. Siempre fue muy cuidadoso con eso, y siempre renegó de las redes sociales… de Facebook, de Twitter y todas esas cosas. Nunca tuvo interés por tener ningún tipo de presencia en esas nuevas formas de comunicaciones, porque siempre quiso cuidar su privacidad, su vida íntima y la de su familia”, cuenta su hijo Juan Camilo Cárdenas.
Gran crítico de las nuevas plataformas de comunicación, Gustavo se inclinaba más por lo tradicional. No era fanático de la inmediatez con la que las redes sociales suelen ahora informar a los internautas y siempre destacó la rigurosidad del buen periodismo.
Y así, tras una exitosa carrera y una memoria que perdurará siempre en la historia de la televisión colombiana, se despide de nosotros Gustavo Cárdenas Giraldo, quien será recordado por sus amigos y seres queridos como una persona que siempre tenía muy buena actitud y que “supo gozarse la vida”.