18 May 2021 - 2:00 a. m.

Adriana Arismendi, una mujer liderando un cambio

La vicepresidenta de mercadeo y ventas de Bancolombia habla sobre el cambio de imagen de la empresa, el significado de sus nuevos colores y los retos profesionales que enfrentó al liderar este proceso.

¿Cómo fue para usted ser la mujer en la cabeza de este cambio de imagen?

Parte de mi responsabilidad es la marca. Entendiendo el mercado, las personas y el cómo nos estamos moviendo hoy en día como usuarios normales, surgió la necesidad de pensar en una evolución de la imagen de la marca, una nueva forma de expresar esa esencia y esa identidad que ha venido evolucionando internamente y es cada vez más cercana a las personas, las realidades, pero sobre todo a construir un futuro mejor.

¿De qué manera nace la propuesta de hacer cambios en la imagen de la marca?

La propuesta nace con nosotros queriendo ser generadores de bienestar para todos a través del desarrollo económico sostenido... y ese propósito generó acciones puntuales. Cuando uno empieza a entender que internamente está evolucionando y cambiando cosas para ser mejor, pero que además el mercado se está moviendo muy rápido y hay muchos cambios en las personas, se deben unir todos los puntos y entender que las marcas tienen que ir a ese ritmo y estar un paso adelante de las expectativas de sus clientes para poder entregarles más valor.

¿Qué otras experiencias ha tenido en su campo profesional?

Tengo más de 19 años de experiencia en procesos de responsabilidad social corporativa, comunicaciones y servicio al cliente y hoy en día trabajo en la construcción de un nuevo marketing mindset, enfocándome en el crecimiento de resultados financieros e impacto social. Además, tuve la oportunidad de trabajar en BBVA y fue una experiencia muy valiosa en cuanto a las ventas digitales, marketing y estrategia de marca. Suelo decir que el marketing no es un costo, sino más bien una inversión para crear una conexión entre clientes y organizaciones.

¿Qué busca lograr Bancolombia con estos cambios?

Lo que buscábamos con este proceso de rebranding era que nos permitiera unificar a los cuatro países: Colombia, Panamá, Guatemala y El Salvador, en una sola identidad. Eso fue lo que hicimos.

¿Qué significado tienen los colores en este nuevo cambio de imagen?

El blanco y el negro, que son colores atemporales, nos permiten conjugar un logo que tiene mayor versatilidad, que puede durar más tiempo y que al final se convierte en una apuesta por la sostenibilidad, porque cuando lo aplicamos en papelería, somos más amigables con el medio ambiente imprimiendo a una sola tinta. Los otros colores buscan simbolizar los ideales, emociones y diversidad de las personas.

¿Cómo fue el proceso para elegir estos colores?

Esta evolución tiene tres pilares: el primero es lo que nosotros somos, nuestra cultura. El segundo es lo que hacemos, nuestro empeño y afán por entregar mejores soluciones. Y el tercero, en lo que creemos, nuestro propósito de generar bienestar. Entendiendo estos tres pilares, surgió esta propuesta, que además nos permite tener una mejor llegada y ejecución en el mundo digital.

¿Qué objetivo tiene para la empresa este cambio en específico?

Nuestra identidad tiene una parte importante en los colores, pero adicionalmente, en mantener nuestro isotipo, que ha sido un símbolo que nos ha representado y que la gente reconoce de nosotros. Pasa a estar al lado izquierdo para darle mayor lecturabilidad al logo, pero también como símbolo de nuestra experiencia y lo que queremos ser. Esto se une a una tipografía que ha sido diseñada especialmente para nosotros y que nos permite dar mayor fuerza y personalidad a nuestros escritos.

¿Cómo influye el cambio de imagen en una marca tan consolidada?

No fue un cambio drástico, por eso nuestro nombre se mantiene y la evolución en el logo es bastante sutil. Lo que estamos haciendo es recuperar los elementos de nuestra experiencia y de todo lo que hemos hecho, para unirlos con toda la emoción que hay en este futuro que queremos construir.

¿Cuál fue el mayor reto profesional para a la hora de sacar adelante esta evolución?

Este proyecto tuvo muchos retos. Teníamos la misión de integrar la cultura de cuatro países y que todos estuviésemos identificados con el cambio que estábamos haciendo. Pero además de eso, pienso que el mayor reto fue entender qué iba pasando en cada momento. Este proyecto se empezó a gestar desde hace un año y nueve meses, y desde que comenzamos hemos presenciado muchos cambios, entre ellos la pandemia, que nos ha mantenido en trabajo virtual, y gran parte de este proyecto se hizo de esa manera. Ese también fue un gran desafío.

Comparte:

Regístrate al Newsletter de hoy

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarse, acepta nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
X